Si te apasiona la decoración de interiores, es probable que alguna vez te hayas preguntado cómo ser diseñador de interiores. ¿Quién es este profesional y cuáles son sus funciones? Si has llegado hasta este artículo, genial: te lo explicamos todo sobre este perfil profesional. Y si, además, te estás planteando convertirte en un profesional del diseño de interiores, no te pierdas nuestro Curso Técnico Experto en Interiorismo y Decoración de Interiores (incluye Autocad y 3D Studio Max). Infórmate sin compromiso y aprovecha el descuento actual en tu matrícula. Y ahora, acompáñanos a descubrir las características y funciones de este profesional.

Diseñador de interiores: perfil profesional

Por desconocimiento, son muchas las personas que se refieren en su día a día al diseñador de interiores y al decorador de interiores de manera indistinta. Sin embargo, a pesar de que parezcan dos profesiones similares, son dos profesionales distintos. Así pues, el decorador de interiores es el encargado de adornar espacios, vistiéndolos a la moda. En cambio, el diseñador de interiores es un profesional que, comprendiendo el comportamiento de las personas, diseña espacios funcionales para ellas.

Dicho de otra manera, un diseñador de interiores es aquella persona que es capaz de diseñar espacios basándose no solo en la estética y la moda. Sino también en el uso que deberá albergar ese mismo espacio. Veamos cuáles son sus principales funciones a continuación.

Funciones y tareas del profesional del diseño de interiores

Si la principal función del decorador de interiores es, precisamente, decorar, la de este profesional que nos ocupa es la de diseñar. Sin embargo, este trabajo puede parecer “simple” y llano si solo resumimos sus tareas en este objetivo. Veamos, por ello, todas las funciones desgranadas a continuación.

El diseñador de interiores planifica el diseño de espacios, habitaciones y lugares de trabajo para todo tipo de personas y empresas. Entre sus tareas se encuentra la de analizar y conocer a la perfección toda la construcción del edificio en el que va a trabajar. Solo así podrá atender a la perfección todas las necesidades de sus clientes.

Comunicación y proactividad

Una vez conocida la estructura en la que va a trabajar, deberá desarrollar al máximo su potencial de comunicador. Es decir, deberá ser capaz de escuchar a sus clientes y, a la vez, ser proactivo en sus ideas sin querer modificar su enfoque. Paralelamente, se ocupará de identificar preferencias, necesidades, propósitos y requerimientos de sus clientes.

Finalmente, en este sentido comunicativo, el diseñador de interiores también tiene la función de asesorar a sus clientes. Así pues, deberá sugerir mejoras y cambios sobre materiales, revestimientos, tratamientos en ventanas y materiales, iluminación y otros elementos como mobiliario.

Funcionalidad, estética y seguridad

En un proyecto de diseño de interiores no solo importa la estética, también son muy relevantes la funcionalidad del espacio y la seguridad. Para ello, el diseñador tendrá en cuenta los objetivos del cliente, las medidas de seguridad y el propósito de cada espacio. Siempre, por supuesto, ajustándose al presupuesto designado.

El diseñador será capaz, además, de desarrollar conceptos innovadores que sepan transformar y optimizar espacios previamente utilizados. Para ello, encontrará el equilibrio entre la ergonomía y la salud ocupacional en las oficinas y espacios de trabajo y entre la comodidad y la funcionalidad y la estética en viviendas.

Planos y proyectos 3D

Como muchos otros trabajos, el del diseñador de interiores también tiene una parte técnica. En ella, son protagonistas planos, bocetos, croquis y modelos. Para ello, el profesional deberá ser capaz de utilizar programas de diseño de interiores tales como Autocad o 3D Studio Max.

Usando estos softwares y sus conocimientos en interiorismo, el diseñador deberá ser capaz de elaborar planos y proyectos en 3D que permitan presentar sus ideas al cliente. En estos proyectos será capaz de plasmar materiales, divisiones, iluminación, distribuciones y otros elementos. Dándole así una visión completa y detallada del diseño del espacio a su cliente.

Coordinación y supervisión

Además de diseñar el proyecto ajustándose a las ideas del cliente, a su presupuesto y a sus necesidades, deberá desarrollar tareas de coordinación y supervisión. Por ejemplo, este profesional es en muchas ocasiones el punto de contacto entre otros profesionales: electricistas, pintores, arquitectos, inspectores de obra o decoradores. Por ello, deberá mantener relaciones con todo el resto del equipo de manera positiva y mostrando sus conocimientos amplios y transversales.

Asimismo, otra de las tareas del diseñador de interiores será la de organizar la provisión de materiales. Coordinando stocks y contactando con sus proveedores. En este sentido, este perfil también deberá ocuparse de supervisar los trabajos de otras personas. Así, se ocupará de supervisar a pintores, decoradores y constructores. Todo con la finalidad de asegurarse de que el proyecto se desarrolla según lo proyectado y pactado.

Documentación y legalidad

El profesional del diseño de interiores es una persona formada capaz de elaborar proyectos completos e integrales. Es decir, se asegurará que sus trabajos cumplen los requerimientos del cliente, los requerimientos de seguridad y los estándares legales. Así, elabora documentación escrita sobre sus trabajos, dejando por escrito acuerdos, minutas de reuniones, pagos, facturas, comunicaciones y otra documentación importante.

Finalmente, cualquier persona que esté interesado en convertirse en diseñador de interiores deberá ser una persona creativa. Además, es fundamental tener interés por la moda y las tendencias estéticas. Así, esta será muy buena opción profesional para ti si quieres desarrollar tu vena artística a la par que poner en práctica tu organización y habilidades de gestión del tiempo.