¿Tienes la piel grasa y no sabes cómo ponerle freno a los brillos? Sigue leyendo porque te contamos cómo puedes lucir una piel radiante manteniendo a raya las imperfecciones. De todos modos, si quieres adquirir un conocimiento más profesional y enfocar tu carrera al sector de la estética, puedes formarte con nuestro Postgrado en Cosmética y Dermofarmacia y especializarte en este ámbito.

¿Qué significa tener la piel grasa?

Cuando hablamos de piel grasa nos estamos refiriendo a un tipo de dermis que sufre una mayor acumulación de sebo. Entre sus características principales se encuentran la sobreproducción de las glándulas sebáceas, un mayor grosor y la dilatación de los poros. Generalmente podemos identificarla por su brillo, humedad y porosidad, además de presencia de granos, puntos negros y acné.

Hay estudios que señalan diversos factores desencadenantes en el desarrollo de este tipo de epidermis. Por ejemplo, una alimentación inadecuada, las alteraciones hormonales, el estrés o factores hereditarios.

¿Cómo puedes saber si tienes este tipo de piel?

Para saber si tu piel es grasa, además de verificar los síntomas antes mencionados, también puedes realizar una rápida prueba. Consiste en lavarte la cara con agua templada y dejar que se seque con el aire.

Si al terminar de secarse, notas que tu cutis queda tirante, entonces tu piel es seca. Si ves que comienzan a notarse brillos y notas la frente más grasienta, esto significa que tienes la piel grasa. Si ves que el brillo te sale en la llamada zona T (frente y nariz), tu piel es mixta. Si no notas ninguno de estos cambios, entonces tu cutis se encuentra en la categoría de piel normal.

Tips para reducir los brillos del rostro

Todos los tipos de pieles deben ser cuidados y protegidos de manera eficaz. Sin embargo, la piel con exceso de grasa  requiere de unos cuidados específicos que, además, prevengan problemas dermatológicos como acné, barros, espinillas, entre otros.

Estos son algunos de los aspectos básicos para garantizar su cuidado:

Cuidar y mantener una rutina de limpieza

Es fundamental limpiar, lavar y exfoliar la piel de manera regular y varias veces al día. Utiliza un producto recomendado por un especialista que te ayude a eliminar las impurezas y evitar la aparición de imperfecciones.

Nunca te saltes la limpieza facial. Te ayudará a eliminar toda la suciedad, el sudor y el resto de maquillaje. Con la exfoliación quitarás las células muertas que obstruyen los poros e impiden la expulsión natural del sebo.

Cuida tu dieta

No está demostrado que existan alimentos que influyan directamente en la producción excesiva de las glándulas sebáceas. Sin embargo, se recomienda la disminución del consumo de alimentos con un alto contenido en grasas. Es importante que priorices la ingesta de alimentos naturales como frutas y verduras.

No olvides hidratar tu cutis

Es muy importante mantenerlo hidratado y así prevenir el envejecimiento prematuro y las imperfecciones. Opta por productos naturales que, además de aportar la hidratación necesaria, sean matificantes.

Usa siempre protector solar, incluso en invierno

Preferiblemente opta por protectores de textura ligera que contengan filtros minerales como el óxido de zinc o el dióxido de titanio. Además de proteger tu dermis, te ayudarán a eliminar el exceso de grasa.

Utiliza productos de maquillaje adecuados. Fíjate bien en su composición y asegúrate de que no contengan aceites. Elige aquellos que tengan una textura compacta en forma de polvo o espuma. Aseguran un acabado matificado y aterciopelado.

¿Cómo controlar el exceso de grasa en verano?

El calor y el sol son desencadenantes de los problemas más comunes en la piel con exceso de grasa. La principal razón es que provocan un incremento en la producción de sebo de las glándulas sebáceas.

Por ello, es imprescindible seguir una serie de pautas que te ayudarán a mantener la dermis saludable y protegida:

Cuida al máximo la fotoprotección de la piel

Elige un protector adecuado a las necesidades de tu epidermis. Es esencial que, además, brinde una protección efectiva de amplio espectro, es decir, que proteja de todo tipo de radiación. Ten en cuenta que no usar protección solar provoca un efecto rebote. Para contrarrestar los rayos ultravioletas, el organismo activa sus mecanismos naturales de defensa produciendo más sebo.

Realiza una limpieza doble del cutis por la noche

Para muchos especialistas, en la época de verano es muy importante cuidar la limpieza nocturna de la piel con exceso de grasa. Por ello recomiendan la realización de una limpieza doble por la noche. Te permitirá eliminar de manera eficaz los restos de productos y del protector solar.

Hidrata la piel después de ir a la playa o la piscina

Es muy importante cuidar la hidratación después de la exposición al sol, el salitre o el cloro de la piscina. Para ello se recomienda el uso de productos específicos para este tipo de dermis que tengan propiedades reparadoras y regeneradoras.

Errores más comunes en el tratamiento de la piel grasa

Para lograr un cutis sano y equilibrado en verano, es muy importante evitar errores en tu rutina de cuidados. ¡Toma nota!

Utilizar productos que resecan demasiado

Utilizar productos que resecan en exceso la dermis es una mala práctica. Los cosméticos que utilices deben combinar perfectamente su poder astringente con sus propiedades protectoras. Los mejores son aquellos que son a base de agua y que no contienen aceites.

Excederse en el lavado y/o exfoliación

Excederse en los lavados y en la exfoliación puede secar en exceso la epidermis. Esto, a su vez, provocaría un exceso de producción de sebo por parte de las glándulas sebáceas. Así que, limita los lavados a un máximo de tres al día y el exfoliado a una o dos veces a la semana.

No utilizar crema hidratante

Dejar de usar la crema hidratante es uno de los errores más comunes. Y es que existe la falsa creencia de que este tipo de piel no necesita hidratación extra. Lo cierto es que mantener la hidratación correcta permite un control eficaz del exceso de sebo.

Como ves, el objetivo principal es equilibrar la producción de sebo y prevenir las imperfecciones. Para ello, es muy importante tener en cuenta todos estos aspectos para el cuidado de la piel grasa. Si bien es cierto que es un tipo de piel que se conserva mejor que el resto, requiere de unos cuidados y unos productos específicos, incluyendo una protección solar especial en la época de verano. Una alimentación equilibrada junto al mantenimiento de una rutina constante, te ayudarán a mantener tu cutis saludable y libre de brillos.

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