Cada año nos prometemos a nosotros mismos evitar los excesos y las tentaciones que se presentan en Navidad. Sin embargo, es difícil decir que no a muchas de estas comidas copiosas y reuniones familiares de las que salimos con unos kilos de más. Combatirlos con ejercicio es una de las mejores maneras de disfrutar al 100% de esta época del año. Por ello, te recordamos que puedes formarte con nosotros con el Curso de Coach Nutricional para ayudar a los demás a disfrutar de estas fechas sin renunciar a un estilo de vida saludable.

¿Qué son las comidas copiosas?

Podríamos definir las comidas copiosas cómo aquellas que son excesivas o abundantes, ricas en hidratos y grasas que pueden llegar a provocar indigestión.

Cómo evitar una comida copiosa

Es importante conocer bien nuestro cuerpo, ya que a todos no los sientan bien o mal los mismos alimentos. Por ello, lo primero que debemos hacer es elegir correctamente que alimentos pueden llegar a provocarnos pesadez al acabar una comida para así evitarlos.

Alimentos que debemos rechazar

– Fritos y rebozados: estos alimentos están cargados de grasa, lo que provoca que nuestro proceso digestivo sea lento y costoso. Se desaconseja consumirlos por la noche ya que pueden provocar alteraciones en la calidad del sueño a la hora de dormir.

– Embutidos: al igual que los fritos, los embutidos suman las llamadas “malas calorías” lo que dificulta la digestión y la conciliación del sueño. Se recomiendan los embutidos magros, menos perjudiciales para la salud.

– Carbohidratos: Sabemos que son una gran fuente de energía, pero se recomienda limitar su consumo por las noches, sin reducirlo por completo, ya que a esas horas nuestro consumo energético no es tan elevado.

– Fruta: Con respecto a la fruta hay varias teorías. Unas comentan que se desaconseja por todo el azúcar que aporta, otras porque es indigesta por las noches. La verdad es que la fruta contiene fructosa, lo que en una pieza pequeña de fruta equivale a una rebanada pequeña de pan. Lo que se recomienda es repartir los hidratos de carbono en los diferentes alimentos, por ello se suele aconsejar comer fruta durante el día y o únicamente por la noche.

– Carne roja: Este tipo de carnes contienen, en mayor cantidad, grasas saturadas, lo que provoca indigestión sobre todo cuando se consume por la noche. Como alternativa, se puede recurrir a los pescados azules.

– Lácteos: la mayoría de los lácteos procesados llevan una gran cantidad de azúcar. Este ingrediente no es recomendable ni por la noche ni por el día, ya que la grasa que aportan, mezclada con el resto de alimentos de la comida o cena, puede llevarte a sufrir dolores de estómago e insomnio.

– Legumbres: Mas que eliminarlos, los platos de legumbres por la noche deben evitarse, ya que por la noche nuestro cuerpo no está acostumbrado al consumo de fibra. Puedes provocar acidez y gases, por lo que se recomienda introducirlos poco a poco en la dieta y consumirlos preferentemente de día, en caso de ponerlos durante una cena, debe ser en formato guarnición.

Alimentos recomendados

Algunos alimentos nos ayudarán a digerir las cenas copiosas si los añadimos al menú. Algunos de ellos son el apio, los espárragos, el perejil o la berenjena. Estos alimentos te ayudarán a eliminar toxinas. Añade también a la lista algo de ensalada con brotes de soja y aliña tus platos con hierbas aromáticas como el romero o el tomillo ya que no solo dan sabor, sino que actúan como diuréticos, proporcionándonos una buena digestión.

Recuerda también que es recomendable que a lo largo del día se hagan de 4 a 5 comidas pequeñas para evitar comer en exceso al final del día.

Bebidas para acompañar las comidas copiosas

Para evitar el malestar o la digestión lenta que provocan estas comidas, acompáñalas con alguna de estas bebidas:

Agua con gas: te ayudará a facilitar la digestión tomándola durante y después de la comida. Pero recuerda, no des grandes tragos si no quieres llenarte de aire y acabar con hipo.

Infusión mentolada: Si no te gusta el agua con gas, puedes tomar una taza de menta-poleo. Ésta te ayudará a relajar los músculos del estómago, consiguiendo calmar el malestar que pueden provocarte ciertos alimentos.

Agua y limón: Añade unas gotas de limón a un vaso de agua y bébetelo poco a poco. El limón estimula la producción de los ácidos gástricos lo que te ayudará a hacer la digestión de una forma más relajada.

Recuerda dar un pequeño paseo, lento y por zona llana, cuando termines de comer para acelerar el riego sanguíneo de tu cuerpo y así ayudar a tu cuerpo a trabajar y digerir la comida.

Qué hacer si te has empachado durante una comida copiosa

Como ya hemos dicho anteriormente, una de las principales causas de los ardores y dolores estomacales, son provocados por estas comidas copiosas. A continuación, te damos unos consejos que puedes poner en práctica si has comido en exceso:

No te sientes ni te tumbes: cuando termines de comer, no te tumbes ni te mantengas en la silla. Tampoco hace falta hacer ejercicio al poco de terminar de comer, pero sí se recomienda levantarse lentamente y caminar a un ritmo moderado.

Evita pensarlo: Cuando no sentimos con dolor de barriga, suele entrarnos nerviosismo y estrés. Esto afecta directamente a nuestro organismo, provocando que no funcione correctamente. Por ello te recomendamos que trates de evitar estas situaciones estresantes o nerviosas.

A la hora de dormir: Te recomendamos que duermas en una postura que, a parte de ser cómoda para ti, te mantenga el torso elevado. No es necesario dormir con la espalda recta pero es aconsejable que tu espalda se incline unos grados para evitar el reflujo gástrico después de una comida excesiva.

Equilibra tu dieta los próximos días: Por último, aconsejamos que los próximos días tu dieta se base en comer verduras y fruta, evitando los alimentos pesados y fritos.