El periodismo de deportes vive una auténtica revolución con la eclosión de las redes sociales y con un público, el nacido a finales de los años 90 y principios del siglo XXI, totalmente acostumbrado a consumir contenidos digitales. Un tipo de lectores menos dado a leer reportajes profundos y criado con los informativos de deportes, las tertulias nocturnas en la TDT y los vídeos en las webs de referencia. Y es que, como en muchos otros sectores, en el del periodismo deportivo, la revolución digital también ha llegado. De la mano de programas como El chiringuito de jugones o personas como Ibai Llanos el sector presenta numerosas innovaciones. De hecho, se ha creado un nicho de mercado que explota cada vez más las empresas periodísticas. ¿Te interesa este ámbito? No te pierdas nuestro Máster en Periodismo Deportivo.

Los géneros del periodismo de deportes

Los géneros periodísticos han sentido el impacto de las transformaciones en los canales por los que se llega a los nuevos lectores. Sin embargo, su esencia no ha cambiado. A continuación, te explicamos sus principales características.

La noticia

Es el principal género también en el periodismo de deportes. El lector busca información diaria sobre sus equipos y sobre aquellos jugadores que le seducen por algún motivo. Ello es muy evidente en el fútbol. Como sabes, es el deporte que consume la mayor parte de las horas de los programas de deportes en televisión. Satura las webs deportivas, ocupa las portadas de la prensa en papel y es el tronco de las tertulias radiofónicas y los programas en podcast.

En definitiva, el fútbol mueve el mercado periodístico deportivo y la noticia es el género estrella. El lector quiere saberlo todo y de forma actualizada. Por ejemplo, los fichajes de su equipo en verano, las tácticas y alineaciones, el estado físico de los futbolistas, las cuentas del club, etc. Y, por supuesto, no podemos olvidar todo tipo de clasificaciones y estadísticas (pases, posesión, tarjetas…).

El reportaje

Este es un género muy utilizado también en el periodismo de deportes. Si la noticia narra a la perfección la epidermis del fútbol y del resto de deportes, el reportaje profundiza y disecciona los músculos, las fibras, los tendones y los huesos. Nos permite conocer historias curiosas, narraciones humanas y todo tipo de testimonios. Además, en ocasiones, saca a la luz aspectos oscuros que, con su difusión en los medios, redundan en un público más formado y en unos clubs que deben hacerse más transparentes.

Otros géneros

En el periodismo deportivo actual hay géneros que resultan esenciales. La entrevista facilita el conocimiento de un futbolista, un técnico o un dirigente. De este modo, puedes descubrir aspectos de su vida personal, su niñez, su alimentación o sus gustos musicales, por poner algunos ejemplos. Por otro lado, las tertulias siguen copando gran parte del tiempo de los programas deportivos, sobre todo en televisión. Finalmente, no podemos olvidar la crónica, la cual siempre incluye ciertos elementos valorativos e interpretativos.

En definitiva, todo lo que te hemos comentado hasta el momento gravita sobre un evento: 90 minutos, dos equipos y un narrador que cuenta al lector el desarrollo del partido, ya sea con un minuto a minuto o con una crónica clásica. Es el epicentro del periodismo de deportes.

Cuando el canal es el medio

Hasta hace pocos años, podíamos encontrar una estructuración clara en el periodismo deportivo. Las cadenas de televisión y las emisoras de radio tenían un engranaje básico. Este estaba formado por los inversores, los jefes de sección (en este caso, de deportes), los redactores y los presentadores o locutores. Lo mismo ocurría con los periódicos y revistas (tanto digitales como en papel), con sus características y casos particulares. Pero la estructura, generalmente, respondía a esta jerarquía.

Sin embargo, el imparable auge de las redes sociales y los nuevos canales comunicativos han transformado profundamente el modo por el que nos llega la información. Por ejemplo, para un lector de 60 años, el prestigio de una marca periodística de décadas de experiencia es un valor añadido a la hora de consumir información deportiva. Pero no es así con las nuevas generaciones. Los jóvenes que se enganchan al periodismo deportivo buscan rapidez, agilidad y formatos más distendidos, sin diferenciar claramente entre canal y medio.

Novedades en el periodismo de deportes

Por poner ejemplos, ¿es Twitch una empresa periodística? No. Es una red social con múltiples enfoques y temáticas. En ella han despuntado agentes que, aunque eran externos a este mundo, han creado un nuevo rumbo y ahora consiguen llevar a grandes figuras del deporte a sus emisiones en directo con cientos de miles de personas siguiéndoles. Uno de los grandes nombres en este fenómeno es el de Ibai Llanos. Un perfil que, alejado del periodista de deportes tradicional, ha logrado revolucionar el sector, llegando a crear un verdadero reto y debate en redacciones de prensa tradicional, escuelas y facultades de periodismo.

En definitiva, las nuevas tecnologías han logrado cambiar el paradigma del periodismo de deportes. Con ellas se han creado nichos de mercado emergentes en los que, sin embargo, el periodismo sigue rigiendo ciertas normas. Así, además de ofrecer contenido de entretenimiento, estas nuevas tecnologías que despuntan en el periodismo de deportes deben también aportar certidumbres, prestigio, marca y profesionalidad a nivel periodístico. De esta manera, cuando llegue la oportunidad de entrevistar a Messi, se sepa qué preguntar y las manos no tiemblen.

El periodismo deportivo, en un momento apasionante

Si te estás planteando seriamente la opción de formarte para ejercer de periodista deportivo, el mundo que tienes por delante no es sencillo, pero la profesión elegida es apasionante. El periodismo de deportes es, en 2021, un mundo abierto, en transformación, en evolución constante. Ahora incluye nuevos formatos y canales y prácticamente un lienzo en blanco para innovar. Además, cuenta con las ideas de las generaciones que vienen pisando fuerte desde atrás y quieren hacerse un hueco dentro de este sector laboral.

Hasta no hace mucho, se hablaba y se pontificaba sobre la necesidad de crearse una marca personal. En un mundo hiperindividualizado, el periodista por sí mismo debía ser una marca que se vendiera al mejor postor para obtener información y exclusivas e, incluso, para negociar de tú a tú con empresas periodísticas. Hoy, en cambio, este modelo parece haberse transformado y se atisba una nueva apuesta por un periodismo más coral. El tuitero que desgranaba fichajes el último día del mercado de verano se ha transformado y ahora acude a una tertulia. Ya sea en televisión, en la radio, en YouTube o en Twitch.

Como has podido comprobar en este artículo, el periodismo de deportes, lejos de perder relevancia, está en un momento apasionante. Si deseas ganarte un sitio en este mundo, recuerda que la mejor opción es formarse de la mano de profesionales expertos. No te pierdas nuestro Máster en Periodismo Deportivo.