La identidad de marca es la esencia de la misma. Lo que la hace única y la diferencia de las demás opciones. Lo que le permite ganar, o perder, la adhesión y simpatía de los públicos. Son muchas las entidades que luchan por ser conocidas, recordadas y deseadas por sus potenciales consumidores. Pero solo las que poseen una imagen y marca sólida y acorde con sus expectativas se imponen en un entorno tan competitivo. ¿Te gustaría especializarte en este ámbito? No te pierdas nuestra titulación de Máster en Protocolo + Máster en Comunicación Empresarial e Institucional.

Identidad de marca, concepto y razón de ser

Hoy en día, todos sabemos a qué se refiere la palabra marca. Es aquello que distingue a una propuesta de otra, sea una empresa, una idea o un conjunto de productos o servicios. En la situación comercial actual, los artículos son prácticamente indistinguibles. En consecuencia, los factores intangibles que conforman cada marca determinan la aceptación o el rechazo de los consumidores.

En este contexto, la identidad de marca integra todos aquellos elementos que sustentan la marca en términos visuales, experienciales y conceptuales. ¿Sabes cuál es su objetivo? Diferenciarse de la competencia. Es decir, encontrar un hueco propio y atractivo en el imaginario de los potenciales compradores.

Dicho de otro modo, se refiere al conjunto de rasgos que presentan y definen los valores, el carácter y la misión de un proyecto. Es ese grupo de factores más o menos intangibles que forman un todo único. Si sientes preferencia por una marca frente a otra, ya sea un refresco, un modelo de automóvil o un firma de ropa denim, es fundamentalmente por la identidad de marca

El proceso de branding

Todo, absolutamente todo lo que hace, dice o escucha una marca, incluso lo que no hace, dice o demuestra, va dando forma a su identidad de marca. Si no se controla desde el plan de marketing, las firmas acaban teniendo una proyección confusa. Normalmente, inadecuada para sus objetivos.

Por eso, una de las funciones esenciales del CMO o director de marketing es trabajar el branding de su propuesta. El propósito no es otro que reflejar aquellos valores, actitudes, principios y rasgos diferenciales estratégicamente idóneos para seducir al público objetivo. En definitiva, para ganar la partida comercial a sus competidores. ¿Te gustaría saber cómo lo hacen?

Decálogo de claves para conformar un buen branding

Estos son los elementos esenciales para conformar la identidad y la personalidad de una marca:

1. Misión. Define cuál es la razón de ser, el auténtico propósito de la marca. Tienes que hacerlo con sencillez, de forma directa y motivadora a la vez.

2. Esencia. Se trata del hálito de vida de la compañía, lo que personifica a esa empresa. Es un factor fundamentalmente emocional que debe seducir el corazón de los clientes y de los propios trabajadores.

3. Visión. Plasma cómo ve su porvenir la empresa y hasta dónde pretende llegar. Es un propósito inspirador y marca los objetivos y cómo alcanzarlos.

4. Metas. Debes concretar qué fines específicos se plantea la firma. Estos objetivos reflejan en gran medida cómo es y por qué se diferencia de las demás.

5. Propuesta de valor. ¿Qué hace únicos a los productos o servicios de tu catálogo? ¿Por qué no son como los de la competencia? También hay que ser breves y claros al definirlos. Otra cosa es cómo se hará llegar al público esta información posteriormente.

6. Emociones. Las batallas comerciales se ganan en el corazón. Todo branding debe tener claros los afectos, las simpatías y las emociones que se van activar. Es el camino para conformar un relato propio con el que el público elegido se identificará.

7. Target. ¿A quién te diriges con tu marca? Solo si conoces a tu público podrás identificar lo que espera y proporcionárselo. Sé selectivo y, sobre todo, fiel a sus principios y necesidades.

8. Carácter. Igual que no hay dos personas idénticas, tampoco dos marcas iguales. Cada una tiene su propia voz, su manera de estar en el mundo y de comunicarse. Cada estilo encaja, o debería hacerlo, con un tipo de público concreto.

9. Coherencia. La unidad de criterio es básica. De igual manera que las personalidades humanas variables nos despistan y crean desconfianza, igual ocurre con las marcas. Su comportamiento debe ser homogéneo, sólido, reconocible y confiable.

10. Identificación. Como extensión del apartado anterior, la marca ha de ser identificable desde fuera, para obtener su identidad y reconocimiento. Además, el público objetivo escogido debe identificarse con ella, sentirla como algo propio y atractivo.

Herramientas de trabajo

Todo lo que la marca hace, dice, vende o deja de vender conforma su identidad de marca. El director de marketing ha de definir con precisión qué pasos y proyecciones son las adecuadas e implementarlas en su plan de comunicación. Además, su labor ha de ser inspiradora para todos los empleados o representantes de la misma. La atención que un sencillo dependiente de comercio presta a cada cliente potencial será determinante para reforzar o reducir la personalidad global proyectada.

A partir de la misión, la visión, los valores y la experiencia del cliente que se busca, el CMO se apoya en unos pilares claves para toda estrategia de branding:

– Logotipo. Es el símbolo de la personalidad de la marca. A la vez, se nutre de sus experiencias para ampliar sus matices.

– Tipografía. Las fuentes utilizadas para transcribir los mensajes de tu marca también marcan diferencias y perfilan la personalidad.

– Color. Los tonos a los que se asocia cada una de las apariciones de la marca son un factor decisivo.

– Ilustraciones. Las imágenes que acompañan a la marca son un elemento determinante en cómo será vista por los receptores de sus comunicaciones.

La importancia de la identidad de marca

¿Todavía tienes dudas sobre lo mucho que el branding aporta a tu organización? Terminamos con un rápido resumen de todas estas ventajas, a las que no deberías renunciar:

– Crea una personalidad de marca y potencia el reconocimiento.

– Despierta simpatía en ciertos grupos de público.

– Mejora el rendimiento publicitario.

– Aporta rentabilidad, al aumentar los negocios en el futuro.

– Permite captar nuevos clientes.

– Contribuye a fidelizar a los clientes actuales.

En definitiva, la identidad de marca es un elemento esencial en el competitivo mercado actual. Gracias a ella, los públicos pueden elegir y adherirse a las propuestas que más les agradan. A la vez, las marcas encuentran una herramienta esencial para diferenciarse frente a sus competidores y mejorar su competitividad.