A modo de resumen rápido, podemos definir el metabolismo basal como la cantidad de energía que consume el cuerpo humano para vivir un día rutinario de nuestra vida. ¿Podemos aumentar el metabolismo basal? La respuesta es sí, pero con condiciones. Si te interesa saber cómo funciona el metabolismo basal y cómo es posible acelerarlo, quédate, te lo contamos en este artículo. Además, recuerda que con nosotros podrás formarte en el ámbito deportivo y convertirte en el profesional que siempre has deseado ser. Echa un vistazo a nuestros cursos de deporte o cursos de nutrición.

Qué es el metabolismo basal

Lo definíamos al principio de este artículo. El metabolismo basal es la energía media que usa nuestro cuerpo para vivir a pleno rendimiento un día “normal” de nuestra vida. Sin contar, claro está, el ejercicio o el trabajo que realices. Es decir, el metabolismo basal son las calorías que gasta nuestro cuerpo para llevar a cabo solo las funciones vitales que nos permiten vivir.

El metabolismo basal parte del metabolismo general, que incluye otras reacciones químicas celulares que nos permiten vivir, y representa el 70 o 75% de las calorías que quemamos en un día. Por eso tiene tanta importancia en procesos de pérdida de peso. Aún así, ¿podemos aumentar el metabolismo basal?

Aumentar el metabolismo basal

Sí, si es posible aumentar el metabolismo basal que tenemos. Pero, ¿Cómo? Pues el metabolismo basal se relaciona directamente con la cantidad de tejido muscular que tengamos. Cuanta más masa muscular tenemos, mayor es la cantidad de energía que consumimos sin más.

Sin embargo, si lo que buscas es aumentar el metabolismo basal para que tu dieta sea más efectiva y no la acompañas de ejercicio, te acabarás estancando. Esto ocurre porque, si no acompañas tu dieta de una rutina de ejercicios, tu cuerpo empieza a perder sus músculos y el metabolismo basal también baja.

Además de este factor, para aumentar el metabolismo basal debes tener en cuenta que hay otros factores que modifican e influyen directamente en él. Estos son:

  • Edad. nos guste más o nos guste menos, los años pasan “factura” para nuestro cuerpo. Hasta los 30 años, nuestro metabolismo va en aumento, luego se estabiliza durante la década de los 30 a los 40, y tras ellos, disminuye.
  • Género. Las mujeres tienen un metabolismo basal menor que los hombres, que gastan más calorías por naturaleza. El cuerpo de las mujeres está preparado para asegurar la supervivencia de la especie y para la reproducción humana, por lo que tiende a “guardar” más grasa extra.
  • Genética. El otro gran factor que determina el funcionamiento de nuestro metabolismo basal. Y, como repetimos tantas y tantas veces, cada persona es un mundo y es única en muchos sentidos. Y en este ámbito, igual.

Consejos para acelerar el metabolismo

Ahora que ya has anotado correctamente que cada persona deberá aprender a quererse a si mismo y a conocer su cuerpo y funcionamiento natural, veamos algunos consejos que pueden ayudarte a aumentar el metabolismo basal.

1-. Ten una vida activa

Lo verás en todos los artículos que leas relacionados con perder peso, tener más energía, estar más activo, mejorar tu salud mental… Nada de lo que hagas para aumentar el metabolismo basal tendrá sentido si no empiezas desde aquí. No hay milagros para perder peso y mantener el metabolismo: ejercicio, vida activa y actividad física.

2-. Haz ejercicio y súfrelo

Sufrir el ejercicio de manera figurada, obviamente. Si eres un amante del deporte, es probable que hayas aprendido a disfrutar de las endorfinas que generas una vez acabas tu entrenamiento. Para aumentar el metabolismo basal es imprescindible que salgas de tu zona de confort, sudes y “sufras” con entusiasmo los ejercicios que hagas.

3-. Olvídate de milagros

Lo hemos visto antes, pero los conceptos de dieta milagrosa y aumentar el metabolismo basal son incompatibles. Precisamente, las dietas muy restrictivas te permiten bajar de peso porque pierdes rápidamente músculo y tu metabolismo decae en picado.

4-. Come inteligentemente

El metabolismo se alimenta de lo que comemos, por lo tanto, picotea y come inteligentemente, ayuda a tu metabolismo a mantenerse activo, consumiendo calorías constantemente. Elige alimentos con poca carga calórica para picar y (siempre que mantengas una vida activa y hagas ejercicio, claro) distribúyelos a media mañana, a la merienda o incluso antes de irte a la cama.

5-. Más proteínas sanas y menos carbohidratos

El cuerpo necesita proteínas para formar más masa muscular. Intenta que tu dieta esté equilibrada en estas proteínas.  Elige carnes que tengan más proteína que carne, priorizando el consumo de aves y pollo, pescados, legumbres o huevos. Estas proteínas te ayudarán a activar el metabolismo.

Además, no caigas en la trampa de eliminar por completo los carbohidratos. Son una fuente energética imprescindible para el día a día, especialmente si eres activo y haces actividad cardiovascular. Eso sí, elige carbohidratos con bajo índice glucémico: verduras, arroz integral, cereales 100% integrales…).

Consejo extra: Ten paciencia

Para aumentar el metabolismo basal, quemar grasa o bajar de peso, además de seguir los consejos de tu nutricionista, deberás cargarte de paciencia. Los cambios sanos son lentos y suceden con esfuerzo y constancia.

Si pasas de una vida sedentaria a una vida activa de repente es posible que estos cambios se materialicen más rápidamente al principio de tu cambio. En cambio, si vas a dar pasos en una dirección diferente a la que llevabas, apostando por una dieta y una vida sana para alcanzar tus objetivos, acuérdate de ello.

Poco a poco, con esfuerzo, constancia y buenas decisiones conseguirás alcanzar tu objetivo. ¡Sigue trabajando en ello y recuerda acompañarte de los profesionales que necesites!