Enfrentarse a una liposucción, por muy buenos resultados que ofrezca, es algo que impone. Se trata de un procedimiento invasivo, no exento de riesgos. Es normal que esto pueda echarte para atrás a la hora de decidir moldear tu figura a través de este método. Las personas que temen someterse a esta intervención pero no quieren renunciar a ella tienen una solución. Se trata de la liposucción sin cirugía. Sí, sí, como acabas de leer: ¡no es necesario someterse a la cirugía! ¿Quieres saber más? Te ponemos al día sobre este tratamiento. Pero no te pierdas la oportunidad de Estudiar Medicina Estética y enfocar tu carrera profesional hacia este ámbito.

¿Cómo es posible?

Existen distintos tratamientos enfocados a moldear la figura, aunque el que encaja en esta definición es la hidrolipoclasia. Algunas personas también se refieren así a la ultracavitación, a la que dedicaremos un espacio.

La hidrolipoclasia también es conocida como hidrolipoclasia ultrasónica asistida. Esta liposucción sin cirugía comienza con una pequeña inyección en la zona a tratar. Esta inyección contiene una solución fisiológica. También puede contener una mezcla de ambas. A este líquido se le añaden determinados medicamentos lipolíticos. No te asustes, estos no son otra cosa que sustancias que ayudan a romper las células de grasa. Para ello, se aplican ondas acústicas de alta frecuencia en la zona a tratar. Esta grasa que se ha conseguido romper la expulsarás posteriormente por la orina o el sistema linfático.

¿La liposucción sin cirugía duele?

Es una pregunta habitual, ya que tendemos a asociar dolor a la palabra liposucción. En este caso, en la liposucción sin cirugía, o hidrolipoclasia, podemos decir que no duele. No es necesario utilizar anestesia, ya que las inyecciones llevan, además de medicamentos lipolíticos, algo de anestesia en poca cantidad. El mismo día podrás irte a casa. Solamente por esto, ya merece la pena la diferencia con la liposucción tradicional.

Durante el proceso de aplicación de los ultrasonidos tendrás una sensación agradable. Podrías, incluso, quedarte dormido mientras te realizan esta parte del tratamiento.

Tardarás como mucho dos horas en total, así que es un tratamiento muy fácil de incorporar a tu vida. Solamente has de realizar una sesión, no tienes que programar varias. Además, generalmente, pasado un día o dos, puedes volver a tu rutina cotidiana.

Como ves, además de no invasiva, a esta técnica podríamos llamarla “amigable”, por su facilidad y comodidad.

¿Quién la puede usar?

Puede hacer uso de ella cualquier adulto, hombre o mujer. Simplemente, es necesario valorar al paciente, para descartar alergias. En caso de estar embarazada no es aconsejable; y, si has dado a luz por cesárea, tendrás que esperar varios meses para tratar la zona del abdomen.

Lo ideal es que elijas una fecha en la que puedas estar sin estrés. Es decir, que puedas acudir a la cita y luego descansar en casa. Simplemente, debes adaptarlo a ti y a tus necesidades. Por lo demás, es irrelevante si la realizas en invierno o en verano. La época del año no favorece ni empeora este tratamiento.

¿Cuándo se observan los resultados?

Podrás observar cambios en la zona que ha recibido el tratamiento al día siguiente. No obstante, no esperes ver un gran cambio tan pronto. Al principio tendrás inflamación y hasta algún moratón. Sin embargo, no debes preocuparte, en unas tres semanas más o menos podrás ver resultados satisfactorios. No hay un momento exacto que se pueda asegurar, ya que depende de la zona y del paciente.

Recomendaciones

Si te das masajes de drenaje linfático tras la liposucción sin cirugía estarás favoreciendo la eliminación de la grasa. Ayúdate también a ti mismo bebiendo mucha agua y comiendo de forma ligera.

La ultracavitación

Aunque no es propiamente dicha la liposucción sin cirugía, en cierto modo es también una lipoescultura y no precisa cirugía. Por ello, queremos presentártela aquí para que la puedas comparar con la hidrolipoclasia.

¿En qué consiste la cavitación ultrasónica?

En este caso también se utilizan los ultrasonidos, pero son de baja frecuencia. Esta es la primera de las diferencias que encontramos. La siguiente diferencia es que no se aplican inyecciones. Simplemente, se aplican estos ultrasonidos y se van disolviendo las células de grasa. Esta grasa es expulsada también por la orina o el sistema linfático.

Conseguirás una tonificación de la zona tratada y devolverle la elasticidad. Además, eliminarás toxinas, favoreciendo tu estado general.

Para ver resultados, suelen necesitarse aproximadamente doce sesiones que tienen una duración de 40 minutos. Hay que dejar, eso sí, tres días entre una sesión y la siguiente.

Algunas precauciones

Es necesario que te hagas un examen médico con anterioridad. La cavitación está contraindicada para las siguientes personas:

– Mujeres embarazadas.

– Mujeres en periodo de lactancia.

– Personas con los triglicéridos altos.

– Personas con el colesterol alto.

– Personas con insuficiencia hepática.

– Personas con marcapasos o algún dispositivo electrónico a modo de implante.

– Personas con insuficiencia renal.

Es fundamental que te pongas en manos de profesionales, ya que un uso incorrecto podría ser perjudicial. En caso de utilizarse cerca de órganos de gran importancia, podría causarte daños. Por otra parte, el aparato de ultrasonidos genera un gran calor y un uso inadecuado podría generarte ampollas y quemaduras.

Es recomendable que antes de someterte a este tratamiento estés unos días siguiendo una dieta baja en calorías adaptada a ti.

Debes beber bastante agua antes de comenzar y al terminar. También tras la cavitación, como con la hidrolipoclasia, te recomendamos los masajes linfáticos o la presoterapia. Así favoreces la eliminación de la grasa, mientras evitas que vuelva a ser reabsorbida.

 

Te hemos mostrado cómo es cada una de las técnicas más utilizadas en la lipoescultura sin cirugía: ahora está en tu mano elegir la que más te interese. Lo mejor que puedes hacer, ahora que sabes en qué consiste cada una, es dejarte asesorar por un profesional. De esta forma sabrás que has elegido el tratamiento adecuado a tus circunstancias. Como has podido ver, modelar tu figura sin dolor ni tratamientos invasivos es posible y está a tu alcance. ¡Lánzate y disfruta de tu nuevo yo!

¡Hola! Utilizamos cookies propias y de terceros para analizar el uso de esta web. Así podemos mejorar tu experiencia de navegación y uso, además de poder mostrarte contenido publicitario de tu interés. Al continuar navegando entendemos que aceptas nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies