La captación y retención del talento se ha convertido en un factor determinante para las empresas. De hecho, los nuevos tiempos han impulsado una concepción diferente del mismo. Las habilidades blandas se han colocado en el primer nivel de las cualidades deseadas en los nuevos empleados. ¿Sabes qué son? ¿Por qué se han convertido en características personales tan demandadas? ¿Y cómo ha influido en ello la gran pandemia mundial que estamos en proceso de superar? Sigue leyendo este post para descubrir estas respuestas. Y recuerda que en Esneca podrás especializarte en el ámbito de los recursos humanos con nuestro Máster en Dirección y Gestión en Recursos Humanos y Gestión y Selección de Personal 2.0.

La importancia de las habilidades blandas o soft skills

Se llaman habilidades blandas a aquellas competencias sociales que permiten potenciar la comunicación, trabajar en equipo y optimizar las relaciones con el prójimo. Actualmente, las organizaciones se han dado cuenta de que los individuos a los que contratan deben incorporarse a un equipo de trabajo y una cultura empresarial preestablecidas, y que han de ser capaces, antes que de brillar de forma individual, de encajar para hacer más brillante y productivo al colectivo.

¿Sabes qué buscan los líderes actuales en los miembros de sus equipos? Sobre todo, compromiso, implicación, creatividad, productividad y liderazgo. Esto, en realidad, no suele aprenderse en las universidades ni en los centros de formación. Son características personales que enlazan con la llamada preparación remota. Es la que dura toda la vida. Entre otras, depende de cómo interiorizamos nuestras experiencias vitales y también las formativas. Y termina generando una serie de valores, comportamientos y estilos personales.

Una sacudida de realidad

Cuando llegó la pandemia, todo quedó suspendido en el aire. Muchos de los empleados presuntamente más y mejor capacitados fueron incapaces de adaptarse a las nuevas exigencias. Junto al teletrabajo llegaron nuevas exigencias operativas y profesionales. Se demostró, más que nunca, que los equipos más implicados y cohesionados salieron adelante. Por el contrario, los grandes profesionales con una concepción individualista no lo consiguieron.

Más que nunca, las empresas y sus miembros debieron aportar lo mejor de cada uno. En todo caso, de forma coordinada, proactiva, empática y con una actitud positiva. Tras la crisis, esta filosofía ha calado tan profundo que está llamada a perpetuarse.

¿Qué buscan las empresas en sus profesionales después de la covid?

La realidad demuestra que los reclutadores se fijan ahora en características y rasgos personales muy distintos a los de antes. Las habilidades blandas centran su interés y condicionan, sobre todo, las decisiones de contratación. A continuación, comentamos cuáles son las soft skills más buscadas actualmente por los profesionales de los recursos humanos.

1. Trabajo en equipo

¿Cómo te desenvuelves al colaborar con personas? Tu capacidad depende de una serie de habilidades sociales que, combinadas, multiplican tu valor. Comunicación, capacidad de escucha, comprensión, tolerancia, planificación, asertividad, resolución de conflictos y buena organización son las principales. ¿Cuáles dominas actualmente?

2. Comunicación

Aunque se integra también en la anterior, se extiende a las relaciones con los demás integrantes de la empresa, con los clientes, los proveedores y los colaboradores. ¿Eres capaz de poner en común tus ideas y tus sentimientos? ¿Tienes facilidad para entender lo que te dicen y ponerte en el lugar de tus interlocutores?

Crece en facetas como la oratoria, la claridad expositiva, la comunicación escrita, la escucha activa y la negociación. ¡Encajarás en cualquier empresa!

3. Gestión del tiempo

El tiempo es un recurso empresarial tan valioso como el dinero. Quien lo aprovecha bien, aumenta la productividad individual y colectiva. ¡Recuerda que el tiempo es oro! Las soft skills que lo potencian son la capacidad de delegar, la jerarquización de tareas, la definición de objetivos, la correcta programación y el cumplimiento de los plazos.

4. Resolución de problemas

Saber analizar las circunstancias, aportar en los brainstorming, desenvolverse en la incertidumbre, diseñar proyectos e innovar también son capacidades altamente valoradas.

5. Liderazgo natural

Los líderes auténticos seducen por su naturalidad, su arrastre motivador y su entusiasmo contagioso. El liderazgo moderno incluye también una actitud positiva, tomar buenas decisiones y ser capaces de delegar. ¿Te sientes preparado para hacerlo?

6. Inteligencia emocional

Ya no es suficiente la excelencia técnica. Las empresas, y los mercados, están formados por personas que buscan soluciones y respuestas humanizadas. Los profesionales óptimos saben comunicar, son empáticos, se autoconocen y saben sacar lo mejor de sí mismos en cada situación.

7. Blindaje antiestrés

¿De qué sirve contar con el mejor en una materia si se encuentra saturado, desquiciado y emocionalmente superado? Los desequilibrios personales generan errores, merman la productividad y reducen la rentabilidad. Es importante contar con individuos con una personalidad flexible, generadora de entusiasmo y emocionalmente equilibrada. Cuando los trabajadores son felices y se encuentran satisfechos trabajando, la organización funciona muchísimo mejor.

¿Qué aportan las soft skills a las empresas?

Actualmente, los currículos están viendo como a la importancia de la formación y la experiencia se le suman las habilidades blandas. En la práctica, no es fácil establecer grandes diferencias entre candidatos. Y, a la hora de la verdad, sus currículums no siempre son capaces de reflejar la adecuación práctica de los candidatos.

Lo cierto es que los profesionales han de incorporarse a una cultura y unos objetivos organizacionales. Y, para ello, aspectos como la perseverancia, la flexibilidad, la resiliencia o la escucha activa son determinantes.

La diferencia siempre ha radicado en las personas. Hasta ahora, las empresas lo tenían claro en términos de atención al cliente. Y, también, al reclutar talento. Pero el baño de realidad provocado por la pandemia ha cambiado definitivamente los criterios de muchos reclutadores. El factor humano, mucho más que el técnico, es el que marca realmente las diferencias. Los estilos personales excelentes, además de las cualificaciones técnicas excelsas, son los que potencian de verdad el rendimiento colectivo.

Las habilidades blandas, fundamentalmente, favorecen la interacción y el buen ambiente laboral. Son, en el día a día, imprescindibles para el éxito global. Un estudio de la Universidad de Harvard firmado en 1918 por Charles Riborg Mann ya lo anticipaba. El 85 % del éxito laboral deriva de las soft skills bien desarrolladas. Solo el 15 % restante es consecuencia de la habilidades y los conocimientos técnicos.

Las habilidades blandas son, ahora, uno de los principales criterios para la selección de personal. ¿Estás preparado para ello?