En la era digital, por la que avanzamos a una velocidad mucho mayor de la prevista, empiezan a ser habituales conceptos y expresiones como automatización y robótica industrial, machine learning, industria 4.0… Las organizaciones que deseen permanecer vivas, están obligadas a asumir estos procesos. ¿Te gustaría especializarte en el ámbito? No te pierdas nuestro Máster en Automatismos.

¿Quién no ha deseado en algún momento que alguien se encargara de sus quehaceres más aburridos y reiterativos? ¿Quién no se ha lamentado en el lugar de trabajo porque un montón de tareas de poco interés requería tantas horas, en detrimento de labores más productivas?

Beneficios e inconvenientes de la automatización y robótica industrial

En cierta medida, los procesos automatizados y la inclusión del robot en la industria llegan para resolver, entre otros, esos problemas. La Inteligencia Artificial (IA) está echando un cable en la nueva visión de lo que se ha dado en llamar la Cuarta Revolución Industrial.

Las máquinas pueden emular las funciones cognitivas del ser humano. Las hemos dotado de la capacidad de aprendizaje y resolución de problemas. Los avances en IA han permitido diseñar robots capaces de hacerse cargo y desempeñar las tareas más aburridas, repetitivas y tediosas. Incluso se utilizan máquinas inteligentes en el desempeño de acciones peligrosas para el empleado.

Mientras, el humano, puede dedicarse a tareas más gratificantes y productivas. Esto ha demostrado que, además de aumentar los niveles de productividad de los trabajadores, también los vuelve más creativos y participativos.

Los beneficios más significativos son:

– Mayor eficiencia en los proyectos

– Tiempos de producción más cortos

– Ahorro en costes

– Reducción de errores y desperdicios

– Mayores niveles de calidad

– Producción más flexible

– Mejor eficiencia energética

– Disminución de riesgos laborales

Miedo a la pérdida de puestos de trabajo

La Federación Internacional de Robótica (IFR, de sus siglas en inglés) ha publicado su último Industrial Robot Report (2018). En él se destaca que las ventas globales de robots industriales se duplicaron en los últimos cinco años.

Estas circunstancias preocupan a los trabajadores, que ven peligrar sus puestos de trabajo. Piensan que serán sustituidos por máquinas que podrán trabajar 24/7, todos los días del año y además no percibirán salario.

El World Economic Forum (WEF) o Foro Económico Mundial, celebrado en Davos, los robots se harán cargo de más del 50 % de los empleos actuales. Es cierto que se destruirá casi 75 millones de puestos de trabajo. Sin embargo, se precisarán 133 millones de empleos nuevos que sirvan para atender las cuestiones derivadas de la implementación de la automatización.

En este sentido, la destrucción afectará a trabajos de baja capacitación y, por lo tanto, de menor dotación económica. El empleo de nueva creación captará capital humano con formación adecuada y obtendrán salarios más competitivos.

¿Tenemos claro que son automatización y robótica industrial?

Se empieza a hablar muy a menudo de ambos conceptos. Sin embargo, y aunque parece que ocupa y preocupa, lo cierto es que el ciudadano de a pie no acaba de entender muy bien de qué se le habla. La culpa, en parte, es debida a la celeridad con que el panorama industrial está avanzando en este sentido.

La automatización

A la hora de explicar conceptos como la automatización y la robótica industrial, hay que hacer referencia al proceso de capacitación de un aparato o método para que pueda realizar una tarea por sí mismo. En este proceso no se necesita la presencia de un humano para que supervise que la acción se lleve a cabo de manera correcta.

No obstante, la automatización actual llega heredada de los antiguos autómatas. Aquellos prototipos arcaicos y legendarios sin más fin que el de tener la apariencia y moverse como un ser animado. Lo cierto es que no estaban preparados para asumir funciones que debieran desarrollar ellos solos.

La robótica industrial

Subimos un gran peldaño en cuanto a automatización y robótica industrial. Con la Industria 4.0 se diseñan, estudian y usan máquinas cuya finalidad sea la ejecución de procesos industriales de una tipología cualquiera.

El estándar ISO 8373:1994, l. Robots industriales manipuladores, establece la definición de robot industrial. Se refiere a él como “un manipulador que se puede programar en tres o más ejes multipropósito, controlado automáticamente y reprogramable”.

Las fábricas y las grandes industrias comienzan a interesarse por la robótica de una manera más activa. Han visto sus posibilidades en espacios como las cadenas de montaje. Las tareas repetitivas, pesadas y monótonas pueden ser automatizadas y estandarizadas. Esto permite que el capital humano, menos eficiente en estas labores, se destine a cuestiones más complejas. Esto permite procesos de fabricación mucho más eficaces.

Tipos de automatización

Dependiendo de las exigencias y requerimientos de cada industria en particular, los modelos de automatización que se pueden implementar son variados.

Automatización fija

Es la tipología más acertada para organizaciones con elevados volúmenes de producción. En estos caso, se busca un robot que realice siempre el mismo proceso automático y lo repita de forma ilimitada. En estos casos es acertado realizar un diseño de equipamiento especializado en el procesamiento de un producto o componente.

La cara B de la automatización fija es que los robots ideados para procesos tan específicos requieren de una inversión bastante más cara. Además, la obsolescencia es otro de los puntos en contra de estos equipamientos.

Automatización programable

A caballo entre la fija y la flexible, la automatización programable es una buena opción para procesos de producción en los que el artículo fabricado presenta variaciones. Basta con un mismo robot y un software específicamente diseñado. Permite la reprogramación y contribuye a que su uso se extienda a distintas tareas. Una vez que se termina un proceso, se reprograma y la máquina elabora una tanda de otro tipo de producto.

Automatización flexible

Viene desarrollándose en las últimas dos décadas. Para ello se han tomado elementos y características de la automatización fija y la programable. Su apartado robótico está compuesto por una serie de estaciones de trabajo.

La característica principal es que todas ellas se conectan entre sí y, a la vez, resultan independientes. Se pueden fabricar diferentes productos a la vez, bajo la vigilancia de un ordenador que controla todos los procesos y a cada robot en tiempo real.

Ya, por último, cabe destacar la constatación del despegue de la automatización y robótica industrial. Las organizaciones que adopten esta tecnología serán más competitivas y habrán sabido adaptarse a la imparable Cuarta Revolución Industrial.

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