Metas, objetivos, sueños y propósitos son imposibles sin el autoconocimiento. Una herramienta que nos permite seguir progresando día a día, luchar contra el fracaso hasta conseguir todo aquello que nos da satisfacción y autorrealización. Sin embargo, conseguir un buen nivel de autoconocimiento es complicado y requiere de esfuerzo y constancia. ¿Quieres saber cómo puedes conseguirlo? ¡Quédate, te contamos cómo hacerlo! Además, recuerda que en nuestro centro podrás encontrar el Máster en Psicología Holística + Máster en Coaching.

¿Para qué sirve el autoconocimiento?

Más control, menos impulsividad y más consciencia de nosotros mismos. El autoconocimiento es una herramienta imprescindible para el bienestar personal y mental propio. Gracias al conocimiento profundo de nuestras emociones, pensamientos, reacciones, cualidades y defectos, responder a la pregunta “¿Quién soy yo?” es mucho más fácil. Y ello, a su vez, nos permite tomar mejores decisiones, encaminando siempre nuestro día a día hacia nuestros objetivos.

El autoconocimiento tiene una influencia directa sobre nuestra satisfacción personal y nos permite enfocarnos a nosotros mismos, identificando necesidades. Lo que es clave para nuestra felicidad.

¿Cómo tener un mayor autoconocimiento?

Generalmente, las personas creen que se conocen a ellas mismas. Pero lo cierto es que el autoconocimiento es mucho más complejo de lo que puede parecernos a simple vista.

Saber perfectamente quiénes y cómo somos es una tarea que puede estar incompleta siempre o durante años. Y es que es perfectamente asumible que podemos llegar a no conocernos al 100% durante toda nuestra vida, básica y simplemente porque la vida nos cambia y nosotros con ella.

Pasos para alcanzar un buen autoconocimiento

Como ya hemos comentado anteriormente, conocernos a nosotros mismos no es una tarea fácil y puede llevarnos toda una vida. Las experiencias que vamos experimentando nos cambian por dentro y por fuera. Aun así, el autoconocimiento es una herramienta que nos permitirá identificarnos con nosotros mismos y entendernos.

Para conseguirlo, podemos seguir varios pasos y caminos. Veámoslo a continuación:

1-. Honestidad

Quizás uno de los pasos más complicados de dar es el primero. Cosiste en ser sinceros con nosotros mismos, avisándonos que el proceso de autoconocimiento que vamos a seguir será complicado, pero también satisfactorio. Ser honestos es aceptar que no nos conocemos a nosotros mismos, ser honestos es tener la capacidad para aceptar que nuestras ideas, manera de entender el mundo o de reaccionar es incorrecta.

2-. Autopercepción

Es posible que al empezar con tu camino hacia el autoconocimiento te preguntes cómo empezar a conocerte a ti mismo por dentro. Nuestra recomendación es que empieces con un ejercicio de observación pasiva, sin juzgarte ni analizar todo aquello que vayas percibiendo.

3-. Observación

Intenta encontrar patrones de comportamientos, de emociones o de actuaciones. No es momento aun de juzgarlos, pero sí intentaremos encontrar motivos, respuestas a conductas. De este modo podremos entender y “prever” nuestras reacciones, emociones o comportamientos. Un gran paso para conocernos y evitar situaciones perjudiciales para nuestro bienestar.

4-. Autoconcepto

Otro de los puntos imprescindibles para tener un autoconocimiento consiste en identificar el conjunto de características que nos define a nosotros mismos. Generalmente, nuestro autoconcepto se basa en juicios de valor o ideas de terceros que nos han inculcado y nos perjudican de un modo u otro. Por ello, en esta fase intentaremos analizar nuestro autoconcepto y determinar si es impuesto o se corresponde con la realidad.

5-. Aceptación

Ni es fácil ni es automático, pero aceptar nuestra manera de ser es primordial para nosotros mismos. Una vez tengamos toda la información es posible que nos neguemos a aceptar ciertos puntos. Aun así, es imprescindible que lo hagamos cuanto antes. De este modo, el autoconocimiento nos permitirá también anticiparnos.

Ejercicios para potenciar el autoconocimiento

Además de seguir estos pasos para conocernos a nosotros mismos, existen también otras opciones para conseguirlo. Por ejemplo, una herramienta muy útil para ello es el mindfulness, una práctica que nos permite una gestión emocional plena. También llamada “atención plena”, con esta disciplina mejoramos la autoconciencia y nuestra conexión con el aquí y el ahora.

Asimismo, hay personas que no pueden analizarse a si mismas fácilmente. Pues no saben por donde empezar o por problemas de autoestima solo ven cierta parte de si mismos. Para ello, podemos pedir a nuestros allegados más íntimos una descripción “objetiva” de nuestra persona. Especificamos lo de “objetiva” para que las repuestas que recibamos no sean solo elogios para animarnos o darnos satisfacción. Al final, nuestro propósito es conocernos en lo bueno y en lo malo.

Por otro lado, el diario emocional es una herramienta muy útil para conocernos a nosotros mismos en este sentido. En el diario apuntaremos, día a día, nuestras emociones. Y, no solo eso, sino que también les buscaremos una explicación o motivo, siendo así mucho más conscientes de cómo somos y cómo reaccionamos ante algunas situaciones.

Finalmente, te proponemos un último ejercicio que lleva por nombre “la rueda de la vida”. Se trata de una propuesta muy conocida que consiste en dibujar un círculo en un papel y dividirlo en 10 temáticas de tu vida que te parecen fundamentales, que te gustaría cambiar o que quisieras enfocar de otra manera. Así, una vez elegidos deberás asignarles un número según su importancia o prioridad. Cuando lo tengas, describe para cada uno de los apartados, un listado de ideas o acciones que te permitan cambiar cada uno de los ámbitos seleccionados. Conoce qué puedes hacer y de qué manera puedes hacerlo y cambia tu vida.