Se acerca el fin del verano y, con él, también el final de nuestras vacaciones. Es hora de volver a ponernos las pilas, recuperar nuestras rutinas e hincar los codos otra vez. Sea cual sea el motivo por el que has llegado aquí, si estás leyendo estas líneas es que te interesa aprender a estudiar. Genial, porque hoy te dejamos con los mejores consejos, técnicas y ejercicios que te ayudarán a aprovechar al máximo tus horas de estudio.

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Consejos para aprender a estudiar

Es posible que si llevas un tiempo sin estudiar, no sepas cómo abordar esta tarea. De todo se aprende, así que también puedes aprender a estudiar sin problema aunque te resulte, a primera vista, un trabajo complicado. Veamos a continuación algunos consejos para que puedas encontrar la manera de estudiar que más bien se adapte a ti.

1-. Divide y vencerás

Sí, seguro que conoces este dicho. Lo mejor par aprender a estudiar es que dividas tu tiempo disponible en todas aquellas tareas que quieras o debas realizar durante el día. Es decir, divide tu tiempo disponible y planifica en qué vas a invertirlo. De esta manera, no lo invertirás todo en leer, ver la tele o practicar tu hobby favorito y sabrás que “x” parte de tu tiempo deberás invertirlo en estudiar.

2-. Energía y vitalidad

Aprender a estudiar y progresar en tus estudios requiere de energía y vitalidad. Cuanto más alargues el momento de empezar, más cuesta arriba se te hará. Es recomendable que, al menos los primeros días o mientras no tengas costumbre, empieces a estudiar a primera hora del día.

3-. A un palmo de distancia

A la hora de aprender a estudiar, deberás acercarte a tu escritorio todo aquello que pueda ser tu excusa para levantarte de la esa. Prepara tu zona de estudio con agua, bolígrafos, materiales diversos… Recuerda que levantarte muchas veces de tu escritorio es sinónimo de impedirte la concentración.

4-. Motivación

Ponte metas personales y establece pequeñas recompensas para cuando consigas cumplirlas. De este modo tendrás una motivación extra que te empujará a esforzarte más.

5-. Repeticiones

Como si de sacar músculo se trataba, para aprender a estudiar deberás probar diferentes técnicas de estudio. Por ejemplo, hay quien estudia a base de repeticiones en voz alta. Para ello, intenta aprender o “memorizar” la información y luego repítela en voz alta. Este método reforzará tus conocimientos por dos canales: el visual y el auditivo.

6-. Prueba otras técnicas de estudio

Si no tienes muy claro cuál es la técnica de estudio que más se adapta a tus necesidades, deberás ir probando diferentes métodos. Puedes, por ejemplo, apostar por técnicas asociativas. Intenta asociar los conceptos nuevos que debas estudiar con aquellos que ya conoces.

Otras técnicas para aprender a estudiar son la del subrayado o la de las clasificaciones. También puedes estudiar con los clásicos esquemas y croquis. Además de usar la técnica de la repetición, con los esquemas y los apuntes estarás reforzando tu memoria visual.

7-. Autoevaluación

La autoevaluación es una técnica perfecta para aprender a estudiar. Ponerte a prueba a ti mismo te permitirá ver si tus métodos de estudio son efectivos o no. Una buena manera de poner a prueba tu aprendizaje es pedirle a alguien que te pregunte sobre aquello que has estado estudiando. Si no tienes posibilidad, puedes fingir que le explicas a alguien todo lo que has aprendido.

8-. Obligación agradable

Debes intentar por todos los medios que la obligación de estudiar no se convierta en una tarea odiosa. Intenta ser optimista, es normal que los primeros días que te sientes a estudiar sin una estrategia o técnica en concreto te sientas frustrado. Pero seguro que cuando logres convertirlo en una obligación agradable o en una tarea motivadora te será más fácil.

9-. Ejercicios y prácticas

Intenta poner en práctica aquello que aprendas, ya sea mediante fichas o ejercicio so mediante casos prácticos. Todos sabemos que hay personas a las que les cuesta más asimilar la teoría que la práctica. Por ello, poner en práctica los conceptos que has estudiado puede ayudarte a visualizar mucho más la teoría que hayas estudiado.

10-. Hábitos y horarios

Finalmente, es recomendable que acabes creando un hábito acerca de tus horas de estudio. Si tienes otras obligaciones, como ya hemos comentado en anteriores puntos, lo mejor será que te crees algún tipo de horario. Hacerlo así es, también, una manera de obligarte a ti mismo a estudiar. Una vez hayas conseguido que se convierta en un hábito, cuando se acerque la hora de sentarte a estudiar, tu cerebro activara el “chip” más fácilmente.