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Cocinas inteligentes, videollamada a las tres, escape room el domingo… La tecnología nos tiene atrapados en una realidad paralela. Gracias a ella, podemos comunicarnos con quienes no podemos ver, podemos matar el tiempo, entretenernos, aficionarnos a esa serie de moda. Pero esta vida tecnológica cada vez nos “atrapa” más pronto, lo que ha dado paso a otras problemáticas. Una de ellas es el acoso virtual, que debido al aumento de horas delante de las pantallas y dentro de las redes sociales puede verse agravado. No solo en el número de casos, sino también en los tipos de ciberacoso y los tipos de ciberbullying que pueden afectar a niños y adultos, cualquiera que sea usuario de la red. ¿Te interesa este ámbito? En nuestro centro podrás encontrar el máster online en psicología infantil, con el que podrás especializarte en este ámbito.

¿Qué es el ciberacoso?

Como ya hemos comentado anteriormente, el aumento de nuestra actividad en las redes sociales y la rede en general ha creado también un nuevo problema. Se trata de la multiplicación de los tipos de ciberacoso que podemos recibir.

En general, cuando hablamos de ciberacoso estamos refiriéndonos al acoso que un adulto ejerce sobre otro en la red o en internet. Podría definirse como ciberacoso cualquier manipulación, molestia, humillación, extorsión o amenaza recibida a través de la red. Los medios por los que podemos recibir el acoso pueden ser múltiples: chats, mensajería instantánea, teléfonos, blogs, email, redes sociales, foros… Y los afectados pueden ser de cualquier edad, género o condición.

Por otro lado, ya sabemos que podemos encontrarnos ante varios tipos de ciberacoso. Los vemos a continuación.

¿Cuántos tipos de ciberacoso o ciberbullying existen?

El ciberacoso puede convertirse en ciberbullying si la víctima es un niño o menor. Sin embargo, los tipos de ciberacoso pueden afectar, como ya hemos dicho a cualquier persona. Veamos a continuación qué algunos de los tipos de ciberacoso o tipos de ciberbullying existen. Recuerda sin embargo que los tipos de acoso virtual son muchos y que, en algunos casos, pueden estar relacionados con la intimidad o sexualidad de las personas (menores o mayores). Si detectas cualquier situación de acoso virtual, puedes alertar a las autoridades de tu región, comunidad o país para frenar sus consecuencias.

Fraping

Es un tipo de ciberacoso en el que el agresor toma las riendas de nuestras redes sociales, haciéndose pasar por nosotros y publicando contenido inapropiado.

Ciberstalking o ciberacecho

Uno de los tipos de ciberbullying o ciberacoso que más se ha visto hasta el momento en redes sociales. Consiste en cuando el agresor “controla” todos los pasos que la víctima realiza en sus redes sociales. La víctima puede sentirse “cohibida” y extorsionada. Algunas plataformas sociales se han puesto manos a la obra para luchar contra este tipo de ciberacoso. Es el caso de Instagram, en el que ya no se pueden controlar las interacciones de otros usuarios de manera “fácil”.

Ciberviolencia de género

Control, ataques, acoso, exposición… todo por motivo de género. Los agresores por motivo de género aprovechan también los movimientos de la víctima en la red para reforzar su acoso.

Tipo de ciberacoso por exclusión

Otro de los tipos de bullying que se ha pasado a la red es el acoso por exclusión. En las aulas lo encontrábamos cuando un niño o menor no era invitado a los actos sociales de los demás. En la red se convierte en lo mismo, pero extrapolado a grupos de WhatsApp, videollamadas o juegos online grupales. También puede producirse a nivel laboral en el mundo de los adultos, cuando se crean grupos y, deliberadamente, se excluye a uno de los compañeros.

Ciberacoso por notificaciones

Este es otro de los tipos de ciberacoso que se han visto incrementados debido a la extensión de uso de las redes sociales e internet en general. Los agresores en este caso se dedican a incluir el teléfono o el correo de contacto de la víctima en diferentes plataformas. Dándoles, de este modo, la “libertad” de mandarle notificaciones sobre los supuestos servicios o información solicitada. En este caso, la ley de protección de datos de carácter personal protege al usuario y, la víctima puede deshacerse de este ciberacoso dando de baja sus datos personales de la base de datos en la que se haya incluido.

Características similares en todos los tipos de ciberacoso o ciberbullying

Aunque todas las tipologías de acoso virtual son diferentes, comparten algunas características que nos permiten identificar esta situación, denunciable en nuestro país.

Por ejemplo, todos los tipos de ciberbullying están caracterizados por tener una intencionalidad, la de dañar a la víctima de este acoso virtual. Además, cualquier situación de acoso en la red se produce en más de una ocasión (repetición) y se caracteriza también por una desigualdad de poder. Es decir, siempre hay un acosador o agresor y una víctima, que no puede hacer “nada” contra el agresor “anónimo”, que se puede ocultar tras la red.

Asimismo, el ciberacoso se produce en un canal abierto, en la que el acosador se mueve y puede fluctuar de una red a otra. Mientras que en el acoso o bullying siempre se produce en el mismo canal o en pocos canales: escuela, casa, instituto. En internet, se puede variar de canal: redes sociales, emails, mensajería instantánea, y el acoso o agresión se puede producir en cualquier momento del día y de la semana.

Finalmente, otra característica compartida en todos los tipos de ciberacoso se encuentra una ausencia de capacidad de respuesta. El acosador o agresor puede provocar malestar, ira, depresión y otras conductas en la víctima, que no tiene capacidad de respuesta ante el acoso recibido.