¿Conoces la teoría del color? Los colores tienen significados que se interrelacionan y nos permiten diferenciar ambientes, climas y sensaciones. Por eso te conviene conocer cuáles son los grandes pilares que fundamentan esta teoría. Y más si tu pasión es el interiorismo. ¿Te gustaría formarte en este sector? No te pierdas nuestra formación Técnico Experto en Interiorismo y Decoración de Interiores.

Para conocer cómo podemos aplicar la teoría del color a un proyecto de interiorismom podemos hablar por ejemplo de la regla de los tres colores, que invita a mantener estas proporciones al aplicar colores en una estancia:

– 60 % color principal.

– 30 % color secundario.

– 10 % complementos.

Consideraciones prácticas de la teoría del color para tu hogar

¿Te preguntas cómo decidir qué color le conviene más a tu estancia partiendo de la teoría del color? Es una cuestión de gustos, está claro. Y también de criterio, adecuación y funcionalidad.

Colores fríos y cálidos

Para empezar, ¿conoces la diferencia entre colores fríos y cálidos? Entre los fríos figuran los azules, los violetas, los grises, los blancos, los negros y los verdes con dominancia azulada. Los colores fríos transmiten frescura, por lo que refrescan las habitaciones y se utilizan sobre todo en estancias cálidas. Piensa, por ejemplo, en el estilo mediterráneo, cuyos blancos casi permanentes compensan el calor ambiental.

En cuanto a los colores cálidos, hablamos de rojos, naranjas, púrpuras, amarillos, marrones y verdes amarillentos. Transmiten calor, por lo que vienen muy bien para las atmósferas frías. En el estilo nórdico, los cremas y los tonos madera son los más frecuentes por este motivo.

Factores lumínicos

Ten presente que la incidencia de la luz, y su tipología, determinan cómo percibimos los colores. Si vas a decorar una estancia poco luminosa, mejor emplea tonos claros y luminosos, como el blanco o el amarillo. Y, al contrario, los tonos más oscuros absorben la luz y la reflejan mucho menos.

Reglas de combinación de colores

La teoría del color contempla una marcada diferencia entre tipos de colores:

– Primarios. Son aquellos que no se pueden obtener al mezclar otros. Cuando nos referimos a colores masa, son el magenta (rojo), el cian (azul) y el amarillo. Si juntamos los tres, obtenemos el negro. Por otra parte, en los colores luz, son el rojo, el verde y el azul, cuya suma da como resultado el blanco.

– Secundarios. Proceden de la mezcla de dos colores primarios. Son el naranja (rojo y amarillo), el violeta (azul más rojo) y el verde (amarillo con azul).

– Intermedios. Se obtienen mezclando un primario y un secundario.

– Terciarios. Son el resultado de dos secundarios unidos.

La mezcla de tonos primarios con sus secundarios permite reforzar la armonía. Transmite serenidad, equilibrio y tranquilidad visual. Por su parte, si apuestas por el contraste el efecto es el contrario: vibrante, vital y muy dinámico. Lo conseguirás, por ejemplo, combinando un color secundario con el primario que no lo forma: verde con rojo, naranja con azul, amarillo con violeta.

Aplicando blanco y negro

Cuando añadimos blanco y negro a los anteriores, que eran puros, conseguimos variantes de tono, saturación y brillo. Son recursos muy valiosos para potenciar el efecto final de la decoración de tu casa.

Algunas combinaciones clásicas

Aplicando la teoría del color puedes encontrar cinco combinaciones básicas para el interiorismo:

– Monocromáticas. Se apoyan en un único color, del que se van variando el brillo y la saturación. Generan ambientes tranquilos, calmados y elegantes.

– Complementarios. Se combinan los colores opuestos en el círculo cromático. Producen dinamismo y contraste, el ritmo es esencial.

– Analogía. Se juntan los colores con sus adyacentes en el círculo cromático. Transmiten paz, serenidad y armonía.

– Tríos armónicos. Se utilizan los colores que estarían en un vértice de triángulo equilátero en la paleta cromática. El contraste es espectacular.

– Complementarios divididos. Aportan máxima energía, porque combinan un color y los adyacentes a su complementario.

Barajando colores para tus estancias

¿Qué significan los colores? ¿Qué conceptos, matices y sensaciones aportan a tu hogar cuando los utilizas? La teoría del color es clara a este respecto. Todos ellos tienen sus significados diferenciales, y su elección o combinación nos ayuda a dotar de sentido los ambientes que decoramos. ¿Quieres repasar los principales con nosotros?

Rojo

Es el color de la pasión y los sentimientos. Enriquece, calienta, dramatiza y aporta movimiento a los entornos. Además, mejora el ánimo y activa a las personas, por lo que no es recomendable para dormitorios u otras estancias de relax. Se recomienda en zonas de juego, pasillos y comedores.

Azul

Es todo lo contrario: aporta serenidad, sosiego, calma y frescura. Transmite sensación de mayor amplitud, por lo que está muy bien para habitaciones pequeñas. Junto al blanco, es idóneo para casas de verano y espacios relajantes, como el baño o los dormitorios.

Verde

Transmite renovación, crecimiento personal, naturalidad, frescor y tranquilidad. Combina bien con otros colores, como ocurre en la naturaleza. Utilizado en exceso en las zonas de trabajo, puede generar distracción. Pero, correctamente dosificado, favorece la concentración y la rapidez en la acción.

Naranja

¿Sabías que estimula el apetito? Cuidado, pues, si lo pones en tu cocina. Es el color de la creatividad, la calidez, la alegría y la energía. Calienta las estancias, por lo que en invierno se agradece su presencia en las estancias más frías. Además, es genial para los niños: ponlo en su sala de juegos o, incluso, en sus habitaciones.

Amarillo

Aporta energía, animación y luminosidad, por lo que suele utilizarse en comedores, salas de estar y cocinas. Bien combinado, propicia contrastes espectaculares y vistosos.

Otros colores importantes

El blanco es purificador, energizante y refrescante. Queda muy bien en cocinas, baños y zonas soleadas.

El negro es elegante, distinguido y sofisticado, aunque su abuso puede generar ambientes sombríos y algo tristes. Es perfecto como color de acento para potenciar a sus acompañantes.

El marrón te proporciona equilibrio, seguridad y buenas combinaciones armónicas o contrastadas.

Tipos de pinturas existentes

Un aspecto que influye enormemente en las emociones y sensaciones generadas por el color de tus estancias es el tipo de pintura utilizada. Debes aprender a distinguir entre pintura plástica, al temple, esmalte acrílica y sintética, sobre todo. Ponte en manos de profesionales cualificados y déjate asesorar por sus conocimientos.

Sin lugar a dudas, conocer y aplicar los fundamentos de la teoría del color nos ayuda a mejorar el resultado de los interiorismos. No se trata de renunciar a tus preferencias, sino de aprovecharlas al máximo y sacarles todo su partido. ¡Verás cómo te emocionas al ver el resultado!