El crowdsourcing es una herramienta para externalizar tareas y, de este modo, reducir la carga de trabajo de los integrantes de una organización. A través de él, un conjunto de personas proporciona ideas o servicios creativos, adecuados para desarrollar un proyecto o alcanzar un objetivo. ¿Necesitas savia fresca y buenas aportaciones externas? Gracias a ellas puedes ver resueltas tus necesidades sin invertir más recursos y dedicación de los adecuados. ¿Nos acompañas a descubrir qué es el crowdsourcing y sus beneficios? Vamos allá. Y recuerda que en nuestro centro podrás encontrar una gran variedad de cursos de administración y gestión. Pide información sin compromiso.

Definición de Crowdsourcing:

Como bien decíamos al principio del artículo, el crowdsourcing es un concepto hace referencia a la externalización de ciertas tareas o servicios para facilitar, agilizar o optimizar las cargas de trabajo de una organización o empresa. El concepto crowdsourcing se forma a partir dos términos ingleses:

  • crowd, que significa multitud.
  • outsourcing, que alude a la externalización de recursos.

Ya tienes las claves, pues, para entender en qué consiste este fenómeno. Jeff Howe, en 2006, fue el primero en usar esta palabra. La empleó para denominar la posibilidad de convocar a expertos o conocedores de un tema concreto para resolver problemas. Este planteamiento aumenta la diversidad y la complementariedad, por medio de un enfoque colaborativo en una misma dirección.

Objetivos principales del crowdsourcing

Básicamente, la externalización múltiple busca el máximo aprovechamiento de la fuerza de las multitudes como proveedores de ideas o labores.

Sus finalidades son variadas:

  • Resolver problemas.
  • Conocer más y mejor a los públicos.
  • Incrementar las ventas.
  • Mejorar o difundir la reputación corporativa.
  • Obtener feedback.

Claves del éxito

Existen 5 pilares operativos que condicionan el logro de los resultados deseados. Si quieres implementar el crowdsourcing con éxito, asegúrate de que se cumplen:

    1. Claridad. Es fundamental concretar y explicar muy bien y de un modo específico, qué se pide a los participantes.
    2. Incentivos. Solo si son atractivos, la gente querrá participar en el proyecto.
    3. Voluntario. Si presionamos demasiado, desmotivamos. La libertad ha de ser total; solo así acuñarás buenas colaboraciones.
    4. Preparación. Hay que trabajar la puesta en marcha, ofrecer información y material que permitan avanzar.
    5. Valoración. Resulta imprescindible creer de verdad en este enfoque. Los resultados deben ser considerados como profesionales y fiables.

Ejemplos actuales

Este planteamiento tiene aplicaciones específicas notables hoy en día. De hecho, no debes asociarlo solo a grandes decisiones o proyectos elitistas. Se emplea, es cierto, para diseñar los paradigmas de grandes planificaciones estratégicas corporativas. Pero también para algo tan sencillo como etiquetar imágenes en plataformas o espacios web.

¿Qué te parecen estas posibilidades?:

  • Diseñar nuevos productos.
  • Realizar votaciones o encuestas.
  • Generar nuevas ideas en forma de brainstorming múltiple.
  • Crear contenido online.
  • Aprender de forma colaborativa.

Existen, de hecho, un buen número de empresas que triunfan gracias al esta tendencia. La más famosa y significativa, sin duda, es Wikipedia. ¿Sabías que los contenidos que incorpora son desarrollados, compartidos y publicados por una gran comunidad de colaboradores?

Además, AirBnB, Linux o BlaBlaCar son otros ejemplos interesantes del uso continuado de este enfoque. Otras grandes compañías utilizan puntualmente esta opción como recurso. Fíjate en estos casos:

  • Lego. Aprovecha este planteamiento para reunir ideas procedentes de sus clientes, usuarios y simpatizantes. Algunas se han traducido en nuevos juguetes o desarrollos.
  • Starbucks. Con un enfoque similar, pide a sus clientes que le aporten sugerencias e ideas para mejorar como marca.
  • Marc Jacobs. Esta firma de moda se basó en este planteamiento, mediante redes sociales, para conseguir modelos para sus campañas.
  • Nescafé, BMW USA, Coca-Cola, Pepsi, Nokia y Google son otros de los nombres propios empresariales que se asocian al fomento, la práctica y el aprovechamiento de esta externalización tan específica.

Sin embargo, queremos ahondar un poco más en un par de ejemplos clásicos, alternativos, en la aplicación del crowdsourcing. ¿Los analizamos juntos?

Doritos

Uno de los referentes en la externalización múltiple de recursos es el de esta empresa. Se trata de un caso real que se estudia todavía como ejemplo de éxito. Esta marca de snacks convirtió a sus clientes en la mejor agencia de publicidad a su servicio.

Así, los animó a diseñar un anuncio para sus productos. A cambio, los ganadores recibían una entrada para la Superbowl. De este modo, la compañía no solo consiguió una serie de creaciones publicitarias diferentes y atractivas. También obtuvo una gran notoriedad y logró que todo el mundo hablara de su iniciativa.

Procter & Gamble

Esta compañía ha liderado, asimismo, el aprovechamiento empresarial del crowdsourcing. Tanto es así que más de la mitad de sus ideas respecto a nuevos productos proceden de este campo. Lo aplica en muchos apartados:

  • Packaging, etiquetado y envasado.
  • Diseño gráfico y de producto.
  • Estrategias y tácticas de marketing.
  • Investigación del público.
  • Ergonomía e ingeniería.
  • Tecnología.

¿Por qué deberías apostar por él?: beneficios

En una época tan exigente, complicada y competitiva para las organizaciones, si algo se mantiene es porque ayuda. Precisamente en eso nos vamos a centrar ahora: ¿cuáles son las ventajas y los beneficios que puede reportarte trabajar de esta manera? Estos son los principales:

  • Accesibilidad financiera. Disminuyen las barreras de financiación.
  • Ahorro. Se obtiene lo buscado a un coste inferior.
  • Confianza por anonimato. Las informaciones recibidas son más sinceras y efectivas.
  • Cantidad y variedad de ideas. El caudal obtenido es mucho mayor que en otros métodos y procede de personas, mentalidades y situaciones diferentes. En consecuencia, resulta más jugoso y diverso.
  • Disminución de esfuerzos. Al trabajar muchos a la vez, la exigencia individual es inferior a la habitual. Los empleados se centran en otras tareas mientras los colaboradores aportan para conseguir sus incentivos.
  • Identificación de talento. Es una posibilidad cierta. Un buen número de estos proyectos permiten identificar a colaboradores muy valiosos, aprovechables también en el futuro.
  • Comunidad y pertenencia. Los participantes se sienten emocionalmente implicados con la marca. Cuando son clientes, se consolidan vínculos más sólidos y duraderos: la fidelidad sale reforzada.
  • Innovación y rapidez. Casi siempre, se obtienen ideas originales en mucho menos tiempo de lo que habría sido necesario en otras circunstancias.

Tipos de crowdsourcing

En función de sus objetivos y características, podemos distinguir varias opciones:

  • Crowdcreation (creación colectiva). Pretende conseguir propuestas creativas e innovaciones para productos o servicios.
  • Crowdfunding (financiación colectiva). Su fin es obtener fondos para proyectos o causas.
  • Crowd wisdom (sabiduría colectiva). Persigue aprovechar el conocimiento y la experiencia ajenos, para reunir resultados inteligentes.
  • Crowdvoting (votación colectiva). Se aplica a encuestas o concursos de ideas, a modo de macroconsultas de evaluación.

Consecuentemente, el crowdsourcing es una opción real para resolver muchos problemas de forma eficiente, económica, original y rápida. Ahora que lo conoces más a fondo, ¿vas a decidirte a utilizarlo?