¿Perteneces a ese alto porcentaje de personas que sufren estrés? Es bastante probable que lo hayas experimentado en alguna ocasión, pues es un mal común en la actualidad. Cuando este se mantiene en el tiempo y no se sabe gestionar, pueden aparecer síntomas de ansiedad. Según la persona y el grado de estrés o ansiedad será recomendable un tratamiento u otro. Muchas veces, lo apropiado será ayudarse de más de uno, combinándolos. Desde la psicoterapia al medicamento homeopático, pasando por los psicofármacos y la meditación, hay un tratamiento para cada persona.Si te interesa descubrir más sobre los posibles tratamientos de estas afecciones, no te pierdas nuestro Curso Farmacia. Y sigue leyendo, en este artículo hacemos un repaso por todos ellos y nos detendremos en la idoneidad de la homeopatía.

Cuando el estrés se va de las manos

Si has leído un poco sobre el estrés, tal vez te suenen los términos eustrés y distrés. Es importante diferenciarlos porque hay momentos en los que el estrés no es algo negativo que haya que combatir:

– Eustrés: es el estrés positivo. Este te anima a hacer cosas, salir fuera de tu zona de confort y correr riesgos que no entrañan peligro. Es necesario para estar en movimiento y no quedarnos estancados. Representa un beneficio para las personas instaladas en rutinas o en hábitos sedentarios.

– Distrés: esta es la versión negativa. Comprende una serie de estímulos dañinos que te pueden ir debilitando y causando síntomas y consecuencias a nivel físico y mental. Suele afectar negativamente al bienestar de la persona que lo padece y puede derivar en el sufrimiento de ansiedad.

Por otro lado, el eustrés puede convertirse en distrés sin darnos apenas cuenta. Por ejemplo, es eustrés cuando te retas a ti mismo para superar una marca personal. Esto puede suceder en el deporte o en el trabajo, pero la cuestión es que te motiva y, en parte, divierte. Cuando pasas a criticarte y autoexigirte demasiado por no cumplir tus objetivos, se convierte en distrés. Este, mantenido en el tiempo, puede llegar a generar ansiedad, como ya hemos dicho.

Cómo hacer frente al estrés y la ansiedad

Lo más importante, como en todas las enfermedades, es prevenir. Hay algunas técnicas para evitar que aparezca cualquiera de las dos. En otras ocasiones, aunque haya aparecido, si todavía no es grave ni está instaurado, pueden también ser útiles dichas técnicas. Toma nota de ellas porque nunca es tarde para tomar medidas:

– Come bien: elige habitualmente comidas sanas y ligeras. Las digestiones pesadas y el sobrepeso jugarán en tu contra. No abuses del alcohol y realiza las comidas en tiempos de descanso, no durante el trabajo, por ejemplo. Siempre que puedas, escoge productos naturales, sin azúcar refinado y ricos en cuanto a niveles de nutrición. Ellos te aportarán la vitalidad que necesitas y podrás afrontar los retos con otro ánimo.

– Descansa: duerme lo necesario y toma los suficientes días libres en el trabajo, en la semana y haz vacaciones. Mantener una rutina estresante sin conciliar el tiempo de ocio, descanso y sueño repercutirá negativamente en tu estrés y ansiedad.

– Muévete: realiza algún deporte y acostúmbrate a llevar una vida activa en general. Anda a menudo y aprovecha para escapar a la naturaleza siempre que puedas. Recuerda que es recomendable que, al menos, tengas 30 minutos diarios de actividad. Deja las excusas, media hora se saca de entre cualquier rutina.

– Organízate: es fundamental organizar el tiempo, saber priorizar actividades cuando no da tiempo a todo y no llegar tarde. Notarás que estás más relajado. Intenta crear un cronograma o calendario con el que trabajar tu nivel de actividad durante la semana o el mes. De este modo evitarás estresarte pensando en todo lo que debes hacer.

– Decídete: no pospongas la toma de decisiones ni eludas los problemas. Cuanto antes atajes las cosas, mejor.

– Cuida tus relaciones con los demás. Mantener relaciones sociales te permitirá distenderte y no acumular una gran cantidad de estrés.

– Aprende técnicas concretas de control del estrés y la ansiedad. Un psicólogo puede ayudarte con esto.

Una vez que se haya instaurado el estrés y no puedas controlarlo, necesitarás tomar otro tipo de medidas y tratamientos.

Tratamiento de la ansiedad con psicofármacos

Si acudes al médico con problemas de ansiedad, es posible que te derive al psiquiatra. Este, tras un estudio de tu caso, puede recetarte algún medicamento.

Existe controversia con algunos de estos medicamentos por sus efectos secundarios. Estos son variados y en muchas ocasiones incluyen dependencia. Por esta razón hay personas que se niegan a consumirlos. Así, evitan estos efectos secundarios, pero también pierden el efecto positivo que tienen sobre la ansiedad y el estrés. Por ello, necesitan encontrar alguna alternativa para hacer frente a su problema.

Medicamento homeopático para la ansiedad

En el caso de las personas que no quieren tomar psicofármacos la homeopatía se ha posicionado como una gran alternativa útil. En el caso del medicamento homeopático, el tratamiento es individualizado, como en el tratamiento con psicofármacos. No obstante, hay algunos medicamentos homeopáticos que debes conocer por su utilidad.

Ejemplos de medicamento homeopático para el estrés

– Passiflora incarnata: se usa para tratar problemas de estrés asociados a alteraciones en los patrones de sueño.

– Ignatia amara: se utiliza especialmente en los casos que tienen su origen en las emociones.

– Argentum nitricum: cuando hay palpitaciones, en personas que siempre tienen prisa y van aceleradas, es apropiado este medicamento homeopático.

– Calcarea carbonica: es usada cuando hay gran ansiedad acerca del futuro e hipocondría.

– Phosphorus: en la homeopatía es utilizado cuando la persona padece mucho miedo a que puedan pasar cosas graves. También siente hipocondría y palpitaciones.

Tratar el estrés con técnicas de relajación

Así como con los anteriores tratamientos, las técnicas de relajación precisan tiempo para ser efectivas. Sin embargo, ello no las hace menos efectivas, ¿las has probado?

– Centrarte en el ahora con herramientas típicas del mindfulness. Te ayudará a eliminar poco a poco los pensamientos anticipatorios.

– Aprender a respirar profundamente en lugar de superficialmente te aportará calma y bienestar.

Existen muchas técnicas y hay una adecuada para cada persona. Si alguna no te funciona tras un tiempo de prueba, elige otra.

Homeopatía para el estrés

Independientemente de si tomas medicinas o no para tu ansiedad o tu estrés, el ámbito farmacéutico y homeopático te puede ayudar. Existen distintas corrientes y cada una tiene un enfoque para tratar estos trastornos. Tú te sentirás más cómodo con unas corrientes y sus técnicas que con otras. Busca apoyo en un psicólogo y confía en tu farmacéutico de referencia. Todo ello sienta unas buenas bases para que tu trabajo dé sus frutos. En caso de que no des con el psicólogo o el tratamiento homeopático adecuado, puedes probar otras opciones. No obstante, recuerda intentarlo al menos durante un tiempo mínimo, pues es normal tener resistencias a cambiar.

Como ves, hay muchas maneras de tratar el estrés y la ansiedad. Desde un medicamento homeopático hasta la psicoterapia, pasando por psicofármacos y relajación.

Recuerda tener unos buenos hábitos de base para evitar o minimizar el estrés. Si, tras ello, necesitas un poco más de ayuda, elige uno o más de uno de estos tratamientos. ¡Recupera tu felicidad!

¡Hola! Utilizamos cookies propias y de terceros para analizar el uso de esta web. Así podemos mejorar tu experiencia de navegación y uso, además de poder mostrarte contenido publicitario de tu interés. Al continuar navegando entendemos que aceptas nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies