El liderazgo es una habilidad que se puede aplicar para dirigir equipos y grupos hacia diferentes objetivos. Sabemos también que es muy útil para las empresas y las plantillas de empleados. Tener un líder capaz de orientar al equipo hacia las metas es imprescindible. Sin embargo, muchas personas desconocemos qué es el liderazgo personal y para qué puede ser útil. ¿Tú tampoco sabes qué es? No te preocupes, ¡Te lo contamos todo en el post de hoy! 

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Qué es el liderazgo personal

Podríamos pensar que el liderazgo personal es equivalente al liderazgo profesional, una “mera” habilidad. Sin embargo, nada más lejos de la realidad. El liderazgo personal no es solo una experiencia o una habilidad que somos capaces de aplicar, sino que es considerado un proceso que debe desembocar en un modo de vida.

Entendemos el “liderazgo” como una serie de habilidades o directivas gerenciales que de las que dispone una persona para modificar o influir en la manera de hacer o actuar de las personas. Y, por ende, el líder es la persona capaz de conseguir este “cambio” o “dirección” en el comportamiento de los demás. ¿Y entonces, cómo es que hablamos de liderazgo personal?

Pues porque dentro de nosotros mismos, podemos encontrar diferentes elementos que pueden ser dirigidos o liderados hacia nuestros propios objetivos. O bien, ayudar a conducir a otros e inspirarles hacia un determinado objetivo vital o existencial. Es decir, aquellas aspiraciones que quiere y desea alcanzar a lo largo de su vida. Un ejemplo es que podemos enfocar nuestras debilidades, nuestras creencias, nuestras habilidades y nuestras fortalezas hacia diferentes objetivos y metas que queramos “conquistar”. 

 

¿Cómo lograr un liderazgo personal efectivo?

El liderazgo personal no es más que hacerse responsables de ir hacia nuestras metas y objetivos. Del mismo modo, que un líder ayuda a las personas que conforman una organización a alcanzar el objetivo de la misma. En ese sentido, el objetivo de la vida es nuestro proyecto vital o existencial. Para definir y vivir este proyecto vital necesitamos tomar la iniciativa, poner toda nuestra pasión y determinación para lograrlo. 

Ahora bien, poner un “orden” en todos los elementos personales que nos componen para enfocarnos a nuestros objetivos, no es tarea fácil. Requiere de cambios, consciencia y líneas de acción. Veamos a continuación algunos pasos para que el proceso de liderazgo personal sea efectivo en nosotros mismos: 

 

Ser conscientes:

  • ¿Cuál es mi visión?
  • ¿Dónde quiero llegar?
  • ¿Qué busco con esta meta?
  • ¿En qué situación me encuentro?
  • ¿Qué me separa de mi objetivo?
  • ¿Qué camino tendré que recorrer?
  • ¿Qué logros he alcanzado actualmente que en el pasado me parecían inalcanzables?

Todas estas son algunas de las preguntas que debemos hacernos y responder para conseguir optimizar nuestro liderazgo personal. En definitiva, se trata de establecer objetivos alcanzables y medibles que nos motiven y que podamos conseguir en un período de tiempo determinado. Es decir, empezar por marcarnos objetivos concretos para cumplirlos a corto y medio plazo y modificar nuestros hábitos para una gestión del tiempo eficiente ¿Qué queremos lograr y con qué objetivo queremos hacerlo? 

 

Ser responsables:

  • ¿Cuáles son mis capacidades y recursos internos?
  • ¿Qué puedo elegir libremente?
  • ¿Qué respuesta quiero dar a las situaciones que iré afrontando?
  • ¿De qué decisiones soy responsable?
  • ¿Qué combinación de valores necesito para ser responsable?

Al fin y al cabo, se trata de la capacidad de autoliderazgo y la capacidad de adaptación al cambio. Sin duda, una de las habilidades más importantes que un líder debe tener. No podemos pretender ser buenos líderes sin ser responsables. En este sentido, gozar de inteligencia emocional y mantener una actitud positiva y optimista frente a los imprevistos y el estrés, nos servirá para salir airosos de ciertas situaciones de tensión, generar confianza en nosotros mismos y llevar a cabo un liderazgo personal mucho más efectivo.

 

Ser proactivos:

  • ¿Qué empezaré a hacer distinto a partir de ahora?
  • ¿Qué es lo que más me entusiasma de esta meta?
  • ¿Cuáles son mis fuentes de energía?
  • ¿Qué me ayudará a desprenderme de hábitos adquiridos que me alejan de mi visión?
  • ¿Qué acciones haré?
  • ¿Qué indicadores me permitirán evaluar los resultados?
  • ¿Qué nuevos hábitos estaré aplicando?

Efectivamente, para liderar eficientemente nuestros proyectos, tenemos que desarrollar la proactividad. Esto es, utilizar de manera adecuada los recursos materiales y económicos de forma que los resultados se obtengan de la forma más eficaz y optimizada posible. Establecer un liderazgo personal efectivo es sinónimo de que nunca debes perder de vista la visión estratégica de tu proyecto y tampoco, las amenazas y fortalezas que afectan a tu competitividad. 

Cuando hablamos de liderazgo personal, estamos hablando de tomar las riendas de nuestra vida, de hacernos protagonistas de nuestra historia y de utilizar nuestra energía intelectual, emocional y física para lograr nuestros sueños y asumir la responsabilidad de nuestras decisiones. Todos podemos ser líderes de nosotros mismos. Y tú, también.