Superar una lesión deportiva puede no ser una tarea fácil. Es más, generalmente, lo más recomendable es que a lo largo de la rehabilitación deportiva participen diferentes profesionales. ¿Con qué objetivo? Pues no solo con el de recuperar la forma física del deportista y la zona lesionada, sino también para prevenir y corregir conductas peligrosas. SI quieres formarte en este ámbito, no de pierdas nuestro  Máster en Rehabilitación y Tratamiento de Lesiones Deportivas. Y sigue leyéndonos, hoy hablamos sobre rehabilitación deportiva.

Rehabilitación deportiva: qué es

La rehabilitación deportiva es una disciplina que se centra en la aplicación de diferentes técnicas enfocadas a la mejoría del estado de una lesión física. Mediante las técnicas de rehabilitación se busca influir en la recuperación, atención y prevención de las lesiones. Aun así, esta disciplina incluye otros objetivos, que son:

Mejorar la calidad de vida

Las lesiones deportivas disminuyen la calidad de vida del deportista que las sufre. Sea cual sea su naturaleza, su edad o su disciplina deportiva. Con la rehabilitación deportiva, buscamos mejorar las posibilidades de mejorar la calidad de vida del deportista.

Readaptación

Si la lesión deportiva que hemos sufrido nos impide seguir practicando y ejercitándonos, es posible que perdamos el ritmo de nuestros entrenamientos. Con la rehabilitación deportiva ayudamos al deportista a readaptarse poco a poco a su nueva situación y, una vez recuperado de la lesión, a retomar su práctica deportiva anterior.

Reducción de riesgos

Las técnicas de rehabilitación deportiva nos ayudan a reducir riesgos. Es decir, mediante la rehabilitación, le damos a nuestro cuerpo o zona lesionada el tiempo necesario y los ejercicios necesarios para evitar que sufra más daños.

Menos tiempo de recuperación

Una lesión es una lesión y, como otras patologías o enfermedades, el cuerpo necesita tiempo para recuperarse de ella. Para poder acortar este tiempo de recuperación, el experto que nos asesore debe tener conocimientos específicos en tratamiento y rehabilitación de lesiones deportivas.

De este modo nos aseguramos de que conoce en profundidad la estructura ósea, muscular y articular donde se ha producido la lesión y de que no pone en peligro nuestra rehabilitación.

Cómo funciona la rehabilitación deportiva

Las principales lesiones de las que puede ocuparse la rehabilitación deportiva serían las contracturas musculares, los esguinces y los desgarros. Sin embargo, la rehabilitación también puede influir positivamente en lesiones como fracturas, dolores articulares u otras patologías como la artritis.

Generalmente, las técnicas o métodos de la rehabilitación deportiva deben acompañarse de fisioterapia. En las consultas de rehabilitación, algunas de las técnicas más utilizadas son la aplicación de choques de frío o calor, estimulaciones eléctricas o ultrasonidos. Todas ellas, indicadas para el alivio del dolor y para la reactivación de la circulación sanguínea.

Paralelamente, es recomendable que las sesiones de rehabilitación deportiva, que deberán ser completamente personalizadas, se combinen con estiramientos, ejercicios y rutinas. Todos estos complementos, que acaban convirtiéndose en la piedra filosofal de la recuperación, estarán diseñados para no poner en riesgo la zona lesionada y para enfocarse en mejorar el estado físico de la lesión en sí.

Otros factores que ayudan en la recuperación

Aunque el proceso fisiológico y físico es imprescindible para recuperarse de una lesión deportiva, también son muy influyentes otros factores. Uno de ellos es, como llevamos explicando todo el artículo, la rehabilitación deportiva. Sin embargo, hay otros factores que influyen positivamente en la recuperación de lesiones veamos a continuación cuáles son:

Optimismo y positivismo

Sí, ya sabemos que suena a “cuento chino”, pero lo cierto es que mantener una buena actitud es primordial. Intentar convertir los pensamientos negativos en positivos es de vital importancia. Tras haber sufrido una lesión, son muchos los deportistas que proyectan desde su subconsciente pensamientos negativos sobre su estado, sobre su lesión o sobre su vuelta a la rutina.

Relax

Mantener un estado mental y físico relajado del estrés y el agobio contribuye positivamente a la recuperación. Por ello, en las sesiones de rehabilitación, se suelen promover técnicas de relajación junto a las otras técnicas de alivio del dolor y el estrés.

Visualización positiva

O lo que es lo mismo, proyectar en tu imaginación imágenes de éxito, de concentración máxima, de rendimiento óptimo y de buen estado físico. Todas estas imágenes te ayudarán a recuperarte más rápidamente a la par que mantener tu motivación en buenos niveles.

Apoyo externo

Por último, pero no por ser menos importante. El atleta debe rodearse de un círculo social igualmente positivo. Es decir, que el círculo social del deportista mantenga una actitud positiva respecto a su recuperación es también de vital importancia. Ya sea familia, equipo deportivo, técnicos o equipo médico y sanitario. Caer en la desesperanza y la desilusión es una “tentación” común sobre todo ante casos de lesiones graves, pero evitarlo es de vital importancia si queremos que la rehabilitación sea positiva.