La gestión sanitaria es imprescindible para cualquier centro médico privado. A continuación, repasamos los procesos a llevar a cabo para su aplicación y sus ventajas más destacables entre otros aspectos. No te olvides de formarte con Esneca en este sector. Pide información ahora acerca del Máster en Dirección de Centros Médicos, Clínicas y Hospitales + Máster en Gerencia de la Salud.

¿En qué consiste la gestión sanitaria?

La gestión sanitaria se refiere a la gestión documental, empresarial y promocional de los servicios que se prestan en cualquier centro sanitario. Por ello, se aplica a hospitales, clínicas privadas con diversas especialidades médicas y clínicas específicas como las dentales.

Permisos para abrir una clínica privada

El registro e inscripción de una clínica privada es una de las partes imprescindibles de la gestión sanitaria. Para abrir una clínica privada, sea especializada o generalista, deberás registrarla presentando la documentación pertinente en el ministerio de Sanidad. Te recomendamos que te asegures contactando con la administración pertinente para no olvidar ningún requisito o documento. Una vez cumplidos estos trámites, debes acudir al registro correspondiente de tu comunidad autónoma para inscribir tu clínica a nivel regional.

¿Cuáles son los objetivos de la gestión sanitaria?

La gestión de la sanidad empresarial se encarga de dirigir al personal y de elegir las actuaciones más adecuadas para alcanzar un objetivo concreto. Es decir, como gestor sanitario debes adquirir ciertas capacidades para poder realizar todos los trámites que se deben realizar. Normalmente, funciona a tres niveles distintos:

  • La política sanitaria o macro-gestión.
  • Los centros sanitarios o meso-gestión.
  • Los profesionales de la salud o gestión clínica.

Además, la gestión sanitaria también se ocupa de la planificación, la regulación, los sistemas de gestión sanitaria, la correcta ejecución y firma de los contratos con los proveedores y, en definitiva, de llevar al día y en un orden estricto todo lo que conlleva tener una clínica sanitaria abierta al público. Los valores que debes poner en práctica se resumen en este listado:

  • Perseguir un objetivo con eficacia.
  • Adecuar los recursos al trabajo a realizar.
  • Establecer objetivos realistas. Tus clientes siempre son potenciales. Que la tengas o no depende de diversos aspectos que se escapan de tu control.
  • Prestarles un servicio adecuado a los pacientes. Cada uno de ellos puede ayudarte a promocionar lo que haces fácilmente.
  • Intentar la mejora continuada de la calidad de los servicios que prestas. La formación constante de tus empleados y la adaptabilidad a las nuevas tendencias son insustituibles.

¿Existe un control administrativo de la gestión sanitaria?

Sí, lo lleva a cabo el INGESA (Instituto Nacional de Gestión Sanitaria). Se regula por el Real Decreto 840/2002 del dos de agosto. Su entrada en vigor adaptó el INSALUD a las nuevas tendencias. Tras el traspaso de transferencias a las comunidades autónomas, ahora se ofrecen prestaciones sanitarias en todo el país.

La gestión sanitaria aplicada a una clínica privada

A la hora de poner en práctica lo descrito anteriormente, debes de tener claro que hay una serie factores a tener en cuenta. El primero es que cada paciente experimente la máxima satisfacción. El segundo, que el gestor sanitario pueda controlar la documentación que se genera. El tercero, y no menos importante, es el conseguir beneficios con la actividad correspondiente. Además, hay que tener en cuenta cuatro pilares fundamentales que inciden, de manera directa en los resultados a obtener.

La planificación

Resulta imprescindible poner en marcha todas las estrategias disponibles para alcanzar los objetivos previstos. Se deben establecer las líneas de trabajo e ir siempre por delante de las necesidades de tus pacientes potenciales. No olvides ceñirte a tus características y evita el aceptar más clientes de los que puedes atender. Reducir el tiempo de espera y ofrecer un servicio de calidad juega a tu favor.

La organización

Debe ser eficaz y coherente. La dirección de tu clínica debe ser firme a la hora de establecer el sistema de trabajo. Has de seleccionar a los profesionales que mejor encajen con tus objetivos. Igualmente, es necesario evitar aquellas situaciones que pudieran crear conflictos.

El control

Debes establecer unos estándares de calidad para que los servicios que prestes cumplan con lo estipulado. Resulta adecuado considerar cada historial como un proceso específico. Su estudio y análisis te permite encontrar los errores a evitar. Potenciar lo positivo es siempre importante.

La promoción

Si gestionas, o piensas abrir, una clínica dental ten en cuenta que la competencia es alta. Para conseguir clientes, debes marcar la diferencia. Tu forma de vender tus servicios ha de centrarse en la consecución de otros objetivos. Quizá, puedas ofrecer algo más que un precio módico o una financiación fácil de abonar. Combinando este aspecto con los anteriores, encontrarás la fórmula más adecuada.

Una alternativa para aumentar la demanda es incluir entre tu clientela potencial a las aseguradoras privadas. Recuerda que esta fuente de pacientes es inagotable y siempre está creciendo. Lograr un acuerdo satisfactorio para ambas partes te ayudará a mejorar tus resultados. No hagas distinción alguna entre tus pacientes, vengan de donde vengan, para seguir generando opiniones positivas sobre tu clínica.

¿Cuál es el futuro de la gestión sanitaria?

Todo pasa por entender qué necesitan tus pacientes y qué les puedes ofrecer sobre tu competencia. Ellos disponen de la sanidad pública y han elegido tu clínica por algún motivo. Es esencial que escuches bien a cada uno de ellos y que repases su caso particular. No olvides que el paciente de hoy en día está muy bien informado.

Volviendo al ejemplo anterior, tu clínica dental es una más de las decenas existentes en tu ciudad. Quien la elija para revisar su salud dental tiene una serie de motivos para hacerlo. Escucha su historia, revisa su dentadura y procede a ofrecer un servicio impecable. Convierte cada actuación en un procedimiento que deberás usar como base para tu gestión sanitaria. En este sentido, ten en cuenta las inspecciones periódicas del INGESA, que deberás superar sin problemas. Dale la importancia necesaria a cada documento y recuerda que tu trabajo es tratar con personas.

La reestructuración de tu clínica, o el diseño de una opción eficaz si partes de cero, son infalibles. No dudes en incluir en tu presupuesto la renovación periódica del material para ofrecer lo mejor. Cambia de estrategia si la elegida no funciona. Gestiona tu clínica adaptando tus objetivos a tu realidad. Ser realista es siempre eficaz. Solo prestándoles atención a los detalles podrás lograr alcanzar tus metas. Todo sea por mejorar tu imagen corporativa, por trasmitir confianza y por convertirte en un referente de tu sector.

Cómo habrás comprobado, la gestión es inseparable de tu actividad profesional. Organiza, controla, dirige y promociona tus servicios. Debes ser estricto/a con el plan que decidas. Solo así conseguirás que la gestión sanitaria de tu clínica sea la que te lleve al éxito comercial.