Si eres un fanático del deporte, es probable que siempre estés en contacto constante con este mundo. Ya sea buscando nuevas rutinas de entreno, ampliando conocimientos en el mundo del deporte o simplemente curioseando. ¡Celebramos que hayas llegado aquí! Hoy te contamos todo sobre el entrenamiento de movilidad, una modalidad deportiva que deberías incluir en tus rutinas. Sigue leyendo y toma nota. Además, recuerda que en Esneca Business School podrás formarte en este ámbito, descubre el Máster en Personal Trainer + Máster en Coaching Deportivo.

Entrenamiento de movilidad: qué es

También conocido en el término ingles de “mobility traintng”, el entrenamiento de movilidad es una tipología de entreno deportivo que cada vez cuenta con más adeptos. Y es que, solo con realizar los típicos ejercicios de estiramiento estático no es suficiente. Sobre todo, si lo que buscamos es tener un cuerpo más sano, más fuerte y más ágil.

El entrenamiento de movilidad nos puede aportar una serie de beneficios corporales y físicos que, sin duda alguna, acaban repercutiendo en nuestra calidad de vida. Tanto en su modalidad más estética, como en sus ejercicios más dinámicos, el mobility training es una modalidad de entrenamiento que combaten el sedentarismo y le dan a nuestras articulaciones una fortaleza que les protege.

¿En qué nos ayuda el entrenamiento de movilidad?

Algunas personas, incluso algunos deportistas, obvian la importancia de estos ejercicios de movilidad. Sin embargo, la importancia de practicar el entrenamiento de movilidad va mucho más allá de ponerse en forma, perder esos kilos de mas o ganar fuerza y músculos. Y es que los beneficios de estos entrenos son muchos y muy variados.

Para empezar, en el proceso de movimiento, el cuerpo involucra muchísimas de sus partes. Así, participan en él partes como el cerebro, el sistema nervioso central, la musculatura, las articulaciones, los tendones, los ligamentos y la fascia. Por ello, las indicaciones y beneficios que obtenemos de este tipo de entrenamiento son tan diversas y extensas.

Los ejercicios de movilidad estática están especialmente indicados para fomentar la flexibilidad, lo que se relaciona con el rango de movilidad articular y la longitud de los músculos. Este tipo de ejercicio nos ayuda a evitar dolores provocados, por ejemplo, por mala postura.

El entrenamiento de movilidad, a diferencia de los clásicos estiramientos, tiene un enfoque que implica mucho más que a nuestra musculatura. En sus ejercicios dinámicos incorporamos tendones, ligamentos y articulaciones en su totalidad. Dándonos un control sobre nuestro cuerpo que ningún otro ejercicio nos proporciona.

Beneficios de los ejercicios de movilidad

En resumen, podríamos resumir los beneficios y ventajas de practicar el entrenamiento de movilidad en los siguientes puntos:

  • Disminuye tensiones acumuladas del día.
  • Mejora el control motor del cuerpo, impactando positivamente en la práctica de otros ejercicios.
  • Mejora la capacidad de movimiento.
  • Amplía la efectividad de tus entrenamientos.
  • Más deslizamiento del tejido de conexión (fascia).
  • Mejor condición de articulaciones, tendones y ligamentos. Por lo tanto, menos posibilidad de lesiones.
  • Corrección de posturas y dolores asociados.

Cinco ejercicios para tu entrenamiento de movilidad

¿Todas estas ventajas y beneficios que puedes obtener ya te han convencido para poder empezar a practicar tu entrenamiento de movilidad? Genial, hemos seleccionado los cinco mejores ejercicios de movilidad para que puedas ponerte manos a la obra.

1-. Vaca- gato

Conocido también como vaca – mesa, este ejercicio es perfecto para la espalda. Muy practicado en el yoga, por ejemplo. Para practicarlo, debemos colocarnos en cuatro puntos de apoyo, apoyando las rodillas y las manos en el suelo y manteniendo nuestra espalda recta. Para ello, intenta mantener el ombligo para adentro, protegiendo la zona lumbar y apretando el abdomen.

Luego redondea la espalda, vértebra por vértebra, hacia arriba, bajando la cabeza y subiendo al máximo la espalda hacia el cielo. Después, realiza el movimiento contrario, arqueando la espalda al revés sin hiperextender las cervicales pero sí notando el estiramiento.

2-. Roll down

También conocido en Pilates ccomo Curl Jefferson, este ejercicio consiste en “enrollarnos” sobre nuestro propio cuerpo. Mantente de pie y flexiónate sobre ti mismo pasando por todas tus vértebras hasta llegar a la flexión de la cadera. Pon énfasis en los isquiosurales y en la cadera posterior.

3-. Círculo con los hombros

Túmbate en el suelo y «bucea» con tus brazos mientras estiras las piernas con fuerza. Combina este movimiento con intención y fuerza, sintiendo todo tu cuerpo en tensión y trabajando. Una vez estés tumbado boca abajo, extiende los brazos por delante de tu cabeza, como si estuvieras nadando en braza. Luego, mantén los brazos extendidos y dirígelos hasta tus caderas, tocando las palmas por detrás de la espalda.

4-. Sentadilla profunda

Beneficiosa para la cadera, así como para prácticamente todo el cuerpo, la sentadilla profunda es un ejercicio de movilidad que requiere de práctica. Así, a la par que practicas, activarás articulaciones como las del tobillo y caderas. Activando el tren inferior de tu cuerpo.

5-. Lunge con apertura de pecho

El lunge con apertura de pectoral nos permite activar la cadera, la columna y el pecho. Coloca una de tus piernas hacia atrás, completamente estirada y apoyándose en la punta de tu pie. La otra, dóblala en 90º y coloca las dos manos en el suelo, rodeando tu pierna doblada. Una vez colocado en esta postura, deberás levantar el brazo contrario a la pierna doblada, dirigiéndolo por encima de tu cabeza y abriendo el pecho hacia el techo.