Los ejercicios de escritura son esenciales para desarrollar la creatividad. Más allá del talento, es importante experimentar sobre el papel. Muchos profesionales de la escritura trabajan en el campo de la literatura. Otros, en cambio, desarrollan su labor como una afición. ¿Pero cómo superar el vértigo ante el folio en blanco? Existen dinámicas sencillas que pueden ayudarte a contar historias interesantes. ¡Toma nota de esta selección de ejercicios prácticos! Y recuerda que en Esneca Business School podrás estudiar y formarte en el sector con nuestro Máster Experto en Escritura y Narración Creativa + Máster en Redacción y Corrección de Estilos.

1. Contar una historia a partir de una información visual

Un cuadro, una fotografía en blanco y negro, la imagen de una revista o la portada de un libro. Selecciona una propuesta que te inspire. Observa con detenimiento el contenido de la imagen. Aunque otras personas puedan contemplar esa información, tú haces que sea única. La percibes desde un momento vital que es único e irrepetible. Utiliza la información que contemplas como materia prima para crear un pequeño relato. Por tanto, escribe un texto que complemente la obra seleccionada.

2. Ejercicios de escritura autobiográfica

Recuerda un momento de tu propia vida que tenga un significado especial para ti. No tiene por qué estar vinculado con un suceso extraordinario. Lo verdaderamente importante es que profundices sobre el papel en torno a un hecho concreto. Para ello, responde a las siguientes preguntas. ¿Qué ocurrió y cuándo sucedió? ¿En qué lugar se contextualiza el suceso?

¿Qué otras personas están implicadas en la historia? ¿Y qué consecuencias tuvo aquella anécdota? Puedes seguir sumando otras preguntas que aborden desde distintas perspectivas aquel momento. El formato de la carta, un poema o un diario son especialmente significativos para practicar la escritura autobiográfica.

Pero también puedes inspirarte en una experiencia vivida para dar voz a alguien diferente. Imagina que aquel momento estuvo protagonizado por un personaje. Por otra parte, también puedes dar voz a un hecho relacionado con la historia de tu familia. ¿Por qué este ejercicio puede ayudarte a superar el vértigo del folio en blanco? Porque te permite apoyarte en algo que ya conoces.

3. Elabora una lluvia de ideas para crear un personaje

Los protagonistas de una historia tienen un importante valor en la trama. Por ello, antes de comenzar a escribir un relato, es importante definir el perfil de cada personaje. Es recomendable que tenga unos rasgos perfectamente identificables. Utiliza la fórmula de la lluvia de ideas para concretar sus características. Específica cuáles son sus valores más relevantes.

¿Y qué rasgos físicos posee? ¿Cuáles son sus inquietudes y expectativas ante el futuro? Edad, nombre y apellidos, situación sentimental, formación y carrera profesional. ¿Qué aficiones realiza? ¿Cuáles son sus principales preocupaciones? Estos son solo algunos de los datos que puedes anotar. Realiza una lluvia de ideas para otro personaje diferente. Y crea una situación en la que ambos mantengan un diálogo en torno a un tema que interese a los dos. Como puedes ver, los ejercicios de escritura tienen un enfoque práctico.

4. Escribe un final alternativo para un libro

Leer es uno de los hábitos que conviene cultivar para incrementar la creatividad en la escritura. ¿Qué libro te ha encantado de los que has leído recientemente? Puedes realizar el ejercicio de redactar otro final. Aquel que a ti te hubiese gustado que protagonizasen los personajes de la historia. Es un ejercicio que también puede inspirarse en una película o en una serie de televisión.

¿Qué desenlace quieres crear a partir de una propuesta cultural? No es necesario que redactes un desenlace largo. La calidad de un buen texto también puede presentarse en un contenido breve. Decide si quieres que ese final alternativo sea cerrado o abierto e intenta reunir diferentes hilos que el autor original dejó pendientes.

5. Practica la atención plena para realizar una descripción

Cuando te detienes a observar un objeto, percibes matices que pasan totalmente inadvertidos en la primera impresión. Las descripciones son muy importantes en un relato porque dan un mayor realismo a la historia. Y, sin embargo, no siempre resulta fácil encontrar las palabras exactas. ¿Cómo superar el vértigo ante el folio en blanco? Practica un ejercicio de escritura consciente.

Elige un objeto que tengas en casa y descríbelo sobre el papel. Míralo con detenimiento. Es esencial que dediques tiempo a este objetivo. Escribe sobre el papel aquellos adjetivos que crees que describen la imagen a la perfección. No taches ninguna palabra, aunque no estés seguro de que sea acertada. Concéntrate en la observación y en la escritura. Por otra parte, cambia de posición para visualizar ese elemento desde otro prisma. Encontrarás matices que no habías descubierto desde otro ángulo. El tiempo que dedicas al descubrimiento de ese objeto te permite tener un mayor conocimiento sobre el mismo. Escribe una breve historia, de dos o tres párrafos, en la que ese objeto esté presente. Cuando hayas terminado el ejercicio, dedica un tiempo a repasar lo que has escrito. Por ejemplo, elimina aquellas ideas que se repiten. Repasa el texto y cambia el orden de la descripción. Busca descripciones que partan de sentimientos, olores, sensaciones, recuerdos…

6. Imagina que las cosas pudieran hablar: ¿Qué dirían?

La escritura es una forma de comunicación. Como autor de un texto puedes interactuar con la realidad y dejar volar tu imaginación. Mira a tu alrededor y observa todas las cosas que te rodean en casa. Muebles, menaje de cocina, libros, flores, jarrones, electrodomésticos y otros adornos decorativos. Imagina que alguna de esas piezas tuviese voz y pudiese hablarte. ¿Qué crees que te dirían? Las películas infantiles y los cuentos para niños pueden inspirarte con historias en las que los seres inanimados también participan en la trama.

Los ejercicios de escritura creativa pueden ayudarte a superar el miedo ante el folio en blanco. Deja que las palabras fluyan desde tu interior para contar una historia sobre el papel. Existen otras muchas ideas en las que puedes inspirarte. Por ejemplo, imagina que hoy es el Día de San Valentín y estás profundamente enamorado de alguien a quien quieres contarle lo que sientes. Escribe una carta romántica o divertida a partir de esta temática. Por otra parte, también puedes reflexionar sobre qué ejercicios de escritura te gustaría sugerir a un amigo escritor. Imagina que esa persona ha perdido la inspiración. ¿Qué experiencias creativas te gustaría recomendarle para que conecte con su talento?