La gestión de las emociones nos permite identificar, aceptar y regular las emociones que sentimos. Aun siendo una tarea difícil que requiere de atuoconomiento, la gestión emocional en tiempos de coronavirus puede ser de gran ayuda para cuidar nuestra salud mental. Si tú también eres un apasionado de este ámbito, no pierdas nuestros cursos de psicología y bienestar y sigue leyendo. Te damos 8 consejos para que puedas gestionar mejor tus emociones. ¿Nos acompañas?

Gestión de las emociones: qué es

Crisis económica, crisis sanitaria, una nueva enfermedad acechándonos y cambios que no dejan de sucederse. En un año marcado por el Covid-19 durante le que hemos visto día sí día malas noticias, experimentar cambios emocionales bruscos es de lo más normal. Y es que afrontar una época como la que estamos viviendo no es moco de pavo y todos y cada uno de nosotros lo hemos hecho a nuestra manera.

Sin embargo, la pandemia ha puesto de relieve la importancia de la gestión de las emociones y nos ha dejado delante de una oportunidad única para aprender más sobre nosotros mismos. La gestión de las emociones es posible y te puede ayudar en estos tiempos de incertidumbre, cansancio o ansiedad. Por ello, a continuación te damos algunos consejos para que puedas aprender más sobre la gestión de las emociones.

1-. Cuídate

Es un tópico, pero mantener unos hábitos saludables es de vital importancia para que tus emociones no se descontrolen. Mantener siempre tus hábitos de sueño, alimentación, actividad y ocio te ayudará a controlar tus sentimientos y emociones. Dedícale al sueño unas 7-8 horas mínimo y sigue una alimentación equilibrada y saludable. Además, practica al menos 30 minutos de ejercicio y relájate de vez en cuando.

2-. Rutina personal

Es probable que este año te hayas visto obligado a cambiar tu rutina diaria y que cuando lo pienses te invada cierto sentimiento de vacío. Lo cierto es que en este aspecto es imprescindible la gestión de las emociones. Recuerda que aunque haya cambiado tu rutina, tienes una nueva hoja en blanco delante de ti para escribir una nueva rutina personal, desde cero y adaptada a ti, ahora sí.

3-. No somos héroes

Y no estamos diseñados para serlo. Es normal que experimentemos altibajos en nuestro día a día. Aprender a gestionar las emociones es reconocer que somos seres vulnerables y deberemos dejar de lado los prejuicios. Normalizar que tenemos sentimientos y emociones te ayudará a reconocerlas e identificarlas.

4-. Identifica y acepta

La base de la gestión de las emociones es la identificación de las mismas. En un momento en el que es normal que nos sintamos desorientados, aparecen emociones como el miedo, la tristeza o el desbordamiento. No es insano ni motivo de vergüenza sentirse así. Aprender a identificar estas emociones y aceptarlas como tal te ayudará a no retenerlas y acumularlas. Hay muchas emociones, pero si quieres empezar por lo más básico, las cuatro principales emociones que deberás aprender a identificar son la alegría, el miedo, la tristeza y el enfado.

5-. Gestionar las emociones y despedirlas

Si estás trabajando en la gestión de las emociones, deberás aprender a “soltarlas”. O lo que es lo mismo, cuando identifiques una emoción negativa, no te aferres a ella. Tendemos a hacer lo contrario, pero debes etiquetar la emoción y dejarla ir, como si se tratara de una nube de humo que se desintegra. Si al principio te cuesta desprenderte de ellas, imagina que son nubes y que se van alejando. O incluso decirle adiós con la mano como si de una persona se tratara.

6-. Impacto corporal

Si eres incapaz de detectar qué emoción estás sintiendo mentalmente, deberás descubrir qué efectos físicos tienen en tu cuerpo estas emociones. Así, por ejemplo, si aprietas la mandíbula ante el miedo o la ansiedad, o notas calor en la nuca, tu cuerpo te enviará señales para la gestión de las emociones negativas.

7-. No des la espalda

Dar la espalda a nuestras emociones nunca es buena idea. Aunque somos muchas las personas que, a lo largo de nuestra vida hemos construido una “coraza” que nos permite esconder nuestro estado de ánimo, esto es lo contrario a lo que debemos hacer para la gestión de las emociones. Busca un confidente que pueda entenderte y, si no te sientes cómodo, prueba al principio reflectando esas sensaciones en un diario emocional personal. Escribe cada día qué sientes y por qué crees que lo sientes. Así poco a poco te abrirás a la idea de la gestión emocional y aprenderás sobre ti mismo.

8-. Técnicas de relajación

Yoga, respiración consciente, mindfulness o atención plena son disciplinas que pueden ayudarte en la gestión de las emociones. Practícalas de manera periódica y regular y trata de seguir una sesión de meditación guiada antes de ir a la cama. Todas las herramientas relacionadas con la relajación y el autoconocimiento te permitirán tener una gestión de las emociones más eficaz y provechosa.