La trazabilidad alimentaria permite mantener el control estricto de un producto desde su materia prima hasta su venta al público. Para que lo entiendas mejor, este concepto hace referencia al camino que sigue un alimento desde su producción hasta su distribución. Gracias a la trazabilidad, es posible garantizar a la población una mayor seguridad, porque ella nos permite detectar cualquier irregularidad o peligro. ¿Te gustaría especializarte en este ámbito? No te pierdas nuestro Curso de Seguridad Alimentaria. Y sigue leyendo, te contamos qué es la trazabilidad alimentaria y por qué es tan importante.

Qué es la trazabilidad alimentaria

La trazabilidad alimentaria es un proceso que conlleva el rastreo de un producto durante todas las etapas que pasa desde su elaboración hasta su destino final: nuestro carrito de la compra. Gracias a este seguimiento o trazabilidad, que deben realizar las autoridades, vemos por ejemplo cuál es el  el origen de los productos que compramos en sus etiquetas.

Mediante la trazabilidad se le otorga al consumidor toda la información necesaria para su tranquilidad e información. Además, esta disciplina permite a las autoridades actuar a tiempo en caso de que pueda ponerse en riesgo la salud de los consumidores. No podemos evitar recordar crisis pasadas, como la producida por las denominadas «vacas locas» o por la peste porcina. Actuar con rapidez para retirar los productos con probabilidad de estar contaminados es uno de los principales objetivos de este riguroso control.

Algunos productos tienen sus propios sistemas de trazabilidad alimentaria

Mientras que la mayoría de los productos son rastreados para un control «rutinario», otros poseen un sistema especial por sus características particulares. Por ejemplo, esto ocurre con los alimentos lácteos, a los cuales se les aplicó un sistema concreto de trazabilidad alimentaria particular.

Así, la leche, los yogures y quesos han de seguir los pasos marcados por la normativa vigente. En nuestro caso, estamos bajo la norma de la Unión Europea, la cual regula los productos que se exportan e importan dentro y fuera del territorio.

¿Por qué es tan importante la trazabilidad alimentaria?

Más que obedecer una norma en sí, el control de la trazabilidad debes verlo como una protección para la salud. Todo alimento tiene que pasar por procesos que garanticen la máxima seguridad y la mínima contaminación. Así, sabemos que las autoridades pueden detener una producción que implica un peligro sanitario.

En caso de que un producto haya llegado contaminado a un sector poblacional, será sencillo localizar el foco afectado gracias a la información trazada. Obviamente, esto se pretende evitar desde el inicio de su producción. De todas formas, al conocerse casos de intoxicación, la investigación debe iniciarse por este medio y sigue todas las fases registradas por la trazabilidad alimentaria: ¿qué fábricas ha visitado? ¿Ha entrado en contacto con otros alimentos o líneas de producción? ¿qué lote puede estar contaminado?

El control de los patógenos

Los productos cárnicos pueden contener patógenos peligrosos para la salud. Entre los más comunes y peligrosos, se encuentran la salmonela y la bacteria Escherichia coli. Suelen darse por un incorrecto tratamiento y mantenimiento de la refrigeración de la carne.

Comúnmente, se llevan a cabo controles de sanidad para detectar algún tipo de irregularidad de los alimentos refrigerados. Si se detectan problemas en este sentido, pueden retirarse los productos implicados.

Sabes lo que comes

Como consumidor, tu interés debe centrarse en conocer perfectamente qué comes. Y no solo para controlar tu peso o llevar de la mejor manera una dieta estricta. Por la sencilla razón de mantenerte saludable, es básico leer las etiquetas y estar informados sobre lo que compramos y comemos.

Gracias a la trazabilidad alimentaria y la información que nos proporciona, podemos estar al caso de los alérgenos que han podido estar en contacto con lo que comemos. Los elementos alérgenos más habituales son 14, entre los que podemos encontrar el gluten, los huevos y los frutos secos. La normativa actual obliga a que, en caso de formar parte de los ingredientes de un alimento o producirse en la misma fábrica, aparezcan en la etiqueta. Esto nos ahorrará más de un susto en caso de padecer alergia a alguno de ellos.

Conocer la calidad de un producto

Otra de las ventajas de la trazabilidad alimentaria es que dispones, como consumidor, de toda la información de un determinado producto. Poder elegir entre uno u otro en función de la calidad y la procedencia es un logro. Así, muchas marcas de alimentos se permiten describirse como gourmet. Tenemos el ejemplo en la mayoría de los aceites de oliva virgen extra.

Además, hemos de comprender que, como consumidores, tenemos derecho a la información. La trazabilidad alimentaria te facilita dicho derecho, ya que te permite escoger entre comidas más o menos saludables bajo tu responsabilidad.

Los tipos de trazabilidad que existen

La trazabilidad de los alimentos se diferencia en varios tipos que, a continuación, te explicamos:

– Trazabilidad interna: Se da en el interior de la empresa que elabora los productos. Esta información es clave para el rastreo completo, ya que así puedes conocer el proceso de fabricación al detalle.

– Trazabilidad hacia atrás: Se trata de un rastreo que tiene en cuenta a los proveedores y también el origen de los productos. De esta manera, se efectúa un registro exhaustivo y se identifica el número de lote. Gracias a este sistema, puedes estar seguro de que las materias primas han pasado por el correspondiente control sanitario.

En este caso, se solicitan al proveedor distintos documentos, como facturas, registros adicionales, certificados que muestren que los productos no están genéticamente modificados, etc. Por otro lado, si se trata de un animal, se requieren informes sobre vacunación, alimentación y tratamientos recibidos.

– Trazabilidad hacia adelante: Una vez preparado el producto final para ser expedido, hay que realizar el registro. También se incluyen el proceso de conservación y los datos de los controles sanitarios facilitados por los proveedores. Has de saber que todas las medidas que se hayan llevado a cabo deben ser especificadas, así como los destinatarios.

La necesidad de la seguridad alimentaria

Con el fin de que conozcas a la perfección los términos que te hemos presentado, ponemos a tu disposición formación específica en seguridad alimentaria. Como has podido observar, la trazabilidad de los alimentos se vuelve indispensable para garantizarnos la máxima protección.

Has de tener en cuenta que no toda la gente está acostumbrada a ver la información de los alimentos. Comenzamos a preocuparnos por este aspecto cuando estamos afectados por un problema de salud. Por eso, lo mejor es prevenir y saber la calidad y los componentes de lo que estamos consumiendo.

En conclusión, el control alimentario es fundamental para mantener a la población protegida y disponer de las medidas de acción más adecuadas ante posibles peligros.