La jerarquía empresarial es un concepto que ha logrado convertirse en imprescindible en el sector de los negocios. Si te estás planteando formarte en este ámbito, no te pierdas nuestra oferta formativa. Entre los cursos de Administración y Gestión encontrarás la formación que mas se adapte a ti, tus necesidades y tu currículum. Y ahora, sigue leyendo. A continuación, te comentamos los diferentes tipos de jerarquía en la empresa, cuáles son sus características y qué ventajas o beneficios presentan.

¿Qué es la jerarquía empresarial?

El concepto de jerarquía empresarial hace referencia a la forma de organizar y clasificar a los distintos empleados de una compañía. Puede ser en orden ascendente o descendente. Su objetivo es conseguir que los más experimentados guíen, en su desempeño profesional, a los que no tienen tanta destreza o experiencia en el negocio. Es importante subrayar que el modelo jerárquico ha de aplicarse de forma eficaz y con herramientas que faciliten la adaptación de todos los empleados. En caso contrario, como veremos más adelante, puede afectar a los resultados empresariales y el rendimiento del equipo.

¿Hay distintos tipos de jerarquía?

Sí, existen diferentes tipos de jerarquía empresarial. No te pierdas los diferentes modelos de jerarquía que puedes encontrar y toma nota. De este modo podrás ver qué tipo o modalidad se podría adaptar mejor a tus necesidades o negocio.

Lineal

Es el modelo de jerarquía más antiguo y tradicional. Consiste en dividir a la plantilla en dos grandes grupos: jefes y subordinados. En este modelo de jerarquía lineal cualquier decisión ha de consultarse con el superior. Actualmente, gracias a los estudios en administración y gestión de empresas, las compañías han comenzado a entender que el estrés por la toma de decisiones junto a la sobrecarga de trabajo de los superiores puede ser perjudicial para la empresa. Sin embargo, es más fácil adaptarse a un sistema tan tradicional como eficaz como el lineal que a cualquier otro modelo.

En línea

La jerarquía en línea parte de la base de la anterior, pero incluye opciones de consulta a diferentes departamentos. Así se consigue ganar en inmediatez al decidir y también se reduce el margen de error. Los directivos de cada departamento solo les dan instrucciones a los que trabajan con ellos. La comunicación entre niveles es más fluida que en el modelo tradicional.

En comité

En la jerarquía empresarial en comité, en lugar de darle toda la responsabilidad a una persona, se reparte entre varios compañeros. Cualquier decisión ha de tomarse de forma democrática por el grupo correspondiente. Aunque en algunas ocasiones el grupo puede delegar la toma de decisiones una de las personas del comité. La idea es conseguir que todos los empleados puedan opinar sobre los cambios a realizar.

Matricial

Este último tipo de jerarquía empresarial, conocido como jerarquía matricial, también se basa en la estructura en línea, pero los jefes son dos y no uno. El objetivo es poder repartir mejor el trabajo y explotar la especialización de cada empleado. El director del proyecto es siempre el que toma la decisión final en caso de duda.

Debes saber que este tipo de opciones está en continua renovación. Por suerte, cada vez más se opta más por la flexibilidad y la adaptabilidad.

Ventajas de elegir y aplicar una jerarquía empresarial

Muchas empresas, ya sea porque son pequeñas empresas o proyectos poco claros, dudan sobre qué ventajas podrían obtener de aplicar un modelo de jerarquía en su empresa. Sin embargo, tener una estructura clara y organizada es de vital importancia. Independientemente del modelo elegido, las ventajas más importantes de su aplicación son las siguientes:

  • La claridad. En estructuras fijas todo el mundo sabe qué tiene que hacer y cuáles son sus responsabilidades. Así, nadie tendrá dudas sobre quién ejerce la autoridad y de por qué hay que cumplir con los que se le indique.
  • La gestión del talento. Las grandes empresas necesitan repartir el trabajo en departamentos diversos para favorecer su flujo. Así, el esquema piramidal se usa en cada departamento, pero prestándole atención a la especialización y al talento.
  • La posibilidad de crecer en la empresa. Manteniendo la motivación es posible conseguir que los empleados se esfuercen por seguir creciendo.

Errores que deben evitarse

La jerarquía empresarial también tiene sus inconvenientes. Descubre lo que no deberías hacer en tu negocio:

  • Excederte en la rigidez. Mantener una jerarquía clara es positivo, pero no siempre. En ocasiones, esta decisión conlleva la pérdida de la adaptabilidad. Se trata de mantener un orden, pero no de evitar tomar medidas que aumenten tu competitividad. La flexibilidad es siempre mejor compañera de viaje.
  • La falta de comunicación. Apostar por una estructura fija provoca problemas de interacción. Es más adecuado repartir el trabajo entre diversos departamentos. La toma de decisiones ha de depender de un equipo amplio. Has de buscar la fluidez.
  • Provocar el desánimo. La estructura puede convertirse en un escollo para muchos empleados. Resulta más eficaz apostar por la promoción en cada departamento. Gestionar bien el talento es siempre infalible para que todos los empleados mantengan sus ganas de seguir trabajando.

¿Cuáles son las distintas posiciones jerárquicas?

Venimos comentando la jerarquía empresarial, pero no las categorías existentes. Repasa las características de cada una.

Director general

También se conoce como CEO o director ejecutivo. Se encarga de administrar la compañía en su totalidad. Además, debe instar a los distintos departamentos a poner en marcha estrategias diversas. La meta no es otra que alcanzar los objetivos previstos. Sin su participación, sería casi imposible establecer las estrategias a poner en marcha.

Vicepresidente y presidente

El presidente se encarga de guiar al director general. Además representa a la compañía legalmente. El vicepresidente apoya al anterior asesorándole e incluso sustituyéndole de forma temporal. La labor de ambos es imprescindible para que una empresa sea más exitosa.

Director de departamento

Se encarga de repartir el trabajo y de cumplir con lo que le indique el director general. Ejemplos como el director financiero o el de comunicaciones te ayudarán a entender mejor su papel. La coordinación de cada departamento depende de su talento y de su capacidad de gestión.

Jefe y gerente

Es un mando intermedio y su misión es la de coordinar el trabajo de cada sección. Pueden tomar decisiones técnicas y ayudan a los cargos anteriores. Su adaptabilidad ha de ser máxima a las necesidades de la plantilla.

Supervisor

Gestiona la actividad de cada trabajador. Coordina y supervisa el trabajo. Su labor de control permite ahorrar un tiempo precioso subsanando errores. Su contacto directo con los empleados es esencial para informar a los superiores de cualquier problema.

Operario o empleado

Ha de cumplir las órdenes que le dé su superior. Forma el grueso de la plantilla. Escuchar su opinión sobre la forma de trabajar es siempre adecuado. Sin él o ella, tu empresa no podría funcionar. Recuérdalo.

Una importante decisión

Tras conocer todos los detalles sobre las ventajas de organizar tu empresa, te toca decidir. En tus manos está la alternativa de alcanzar tus objetivos más fácilmente o todo lo contrario. Incluso si apuestas por una alternativa más moderna y menos rígida, siempre es necesario mantener el orden. De la jerarquía empresarial que elijas dependerá el inicio de una nueva etapa. No dudes a la hora de encontrar la más adecuada para tu negocio. Las indudables ventajas de su instauración las descubrirás en un tiempo récord. Comienza ya a renovar el funcionamiento de tu empresa y disfruta de sus positivas consecuencias.