Adiós a los miedos y prejuicios. Acudir a la consulta de un psicólogo o a psicoterapia es beneficioso a todas las edades y en muchas situaciones. Sin embargo, la psicoterapia infantil es, si cabe, aún más importante según qué casos y ocasiones. En la terapia de psicología infantil, el terapeuta tiene como objetivo atender los problemas emocionales o de conducta del niño. Si tú también eres un apasionado de la infancia, quieres ampliar tus conocimientos en este sector o reforzarlos, no te pierdas nuestra formación y cursos de psicología. Y sigue leyendo, te contamos qué es la psicoterapia infantil y qué beneficios puede reportarles a los más pequeños.

Psicoterapia infantil: qué es

La psicoterapia infantil hace referencia al conjunto de técnicas y habilidades usadas por un especialista en piscología infantil para alcanzar y potenciar el bienestar social y emocional de los pequeños. Aunque depende del problema que nos haya llevado hasta la consulta, una psicoterapia infantil nos permitirá buscar las herramientas para ponerle solución a cada situación.

Una de las claves de la psicoterapia infantil es, como en muchos otros ámbitos, la anticipación. Cuanto antes empecemos a trabajar en un problema, antes evitaremos la aparición de nuevos o peores síntomas.

En la psicoterapia infantil, a diferencia de otras terapias psicológicas, es clave la intervención del juego y la familia más cercana del menor. Y es que la psicoterapia en niños es muy vivencial y experiencial, de manera que los terapeutas infantiles se relacionan con los pequeños mediante juegos y actividades prácticas.

¿Cuándo recurrir a la ayuda psicológica para niños?

Como ya hemos comentado anteriormente, la psicoterapia infantil se aplica a través de actividades y juegos prácticos. Con su aplicación, el terapeuta crea un entorno guiado protegido en el que puede observar e indagar en la conducta del pequeño.

Será a través de este entorno de juego mediante el que el niño dejará entrever sus preocupaciones, emociones o pensamientos sin necesidad de verbalizarlos o catalogarlos como problema.

Buscar la ayuda de un psicólogo infantil cuando un pequeño presenta problemas cognitivos, psicológicos o de comportamiento es tan necesario como buscar un pediatra cuando tiene una enfermedad física. Sin embargo, si tienes dudas acerca de cuándo podemos recurrir a un terapeuta o no, a continuación te dejamos algunas situaciones en las que nos podría ser de ayuda.

1-. Trastornos del aprendizaje

Es quizás una de las situaciones más claras. Los trastornos del aprendizaje son una de las áreas de especialización más relevantes en una psicoterapia infantil. Estas alteraciones pueden tener la causa en funcionamiento cerebral y suelen impactar en el desarrollo del niño. Encontrar una terapia efectiva de manera precoz a estas alteraciones es de vital importancia para evitar que sufran consecuencias. Algunos trastornos del aprendizaje más famosos son la dislexia, la discalculia o los que dificultan la lectura.

2-. Falta de habilidades sociales

La ausencia de habilidades sociales hace que algunos pequeños experimenten dificultades en su desarrollo social, potenciando la aparición de trastornos o problemas como la introversión excesiva o la ansiedad social.

3-. Trastornos de la conducta

Son otro de los grandes bloques que se tratan mediante la psicoterapia infantil. En estos casos, los niños y niñas muestran patrones antisociales que se relacionan con agresividad y destrucción. Estos trastornos son multifactoriales y se relacionan comúnmente con el ausentismo escolar y el vandalismo.

4-. Problemas de conducta

En caso de que el pequeño experimente problemas de conducta relacionados con el enfado o la ira excesivas, las rabietas intensas, descontroladas o frecuentes o en caso de desobediencia extrema o agresividad.

5-. Enuresis o trastornos de la eliminación

Cada niño es un mundo y algunos tardan más en desarrollar sus capacidades de control de esfínter o pis. Algunos trastornos de eliminación relacionados con la imposibilidad de controlar las ganas de orinar o defecar tienen su origen en problemas psicológicos o déficits cognitivos.

6-. Trastornos de ansiedad o depresión infantil

Más propios de la etapa adolescente, los trastornos depresivos o de ansiedad también pueden aparecer durante la infancia y la psicoterapia infantil es una buena herramienta para combatirlos. Aunque los síntomas dependen de cada niño, suelen ser comunes la apatía, la pérdida del apetito (o exceso del mismo) o el cansancio excesivo.

7-. Acoso escolar o traumas

Tanto si hablamos de bullying o de traumas infantiles, estas experiencias negativas e intensas pueden dejar una profunda huella en la vida de la víctima. Estas vivencias también pueden desembocar en otros trastornos o problemas de salud mental como ansiedad, miedos o depresión.

8-. Separaciones, divorcios o cambios familiares

La adaptación de un niño ante cambios en la estructura familiar puede tener impacto negativo en su desarrollo cognitivo y conductual. La asistencia de un terapeuta infantil puede ayudarnos a evitarlo o a tratar estos cambios.

Beneficios de la terapia infantil

Los beneficios de seguir una terapia infantil con un especialista en psicología infantil pueden ser múltiples y variados. Principalmente tiene especial impacto y relevancia al mejorar el bienestar emocional y personal del pequeño, lo que repercute en su vida diaria y desarrollo infantil.

Sin embargo, gracias a la psicoterapia infantil y el juego, los niños encuentran una manera de expresarse y comunicar sus inquietudes, fomentando su autoestima y confianza. Además, las herramientas del terapeuta infantil le dan al niño la oportunidad de disociarse de la realidad y trabajar en situaciones que en la vida real le podrían causar problemas.

Asimismo, como ya sabemos, en la piscoterapia infantil es imprescindible la participación de la familia más cercana del menor, que también se ve beneficiada. Gracias a las instrucciones del especialista, la familia es capaz de entenderse y comprenderse.