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El gerocultor es una figura profesional que, si bien antes era prácticamente desconocida, cada vez toma mayor relevancia. Y es que este profesional dispone de unas características, competencias y conocimientos que le convierten en una figura especialmente importante. Si te preguntas qué es un gerocultor y qué funciones realiza en su día a día, quédate. Y recuerda que en Esneca podrás estudiar nuestro curso de auxiliar de enfermería.

¿Qué es un gerocultor? Una figura sanitaria clave

A lo largo de nuestra vida, pasamos por varias etapas: la infancia, la adolescencia, la juventud, la adultez, la tercera edad… En todas ellas, contamos con profesionales especializados que nos acompañan, asesoran y se preocupan por nuestra salud. Por ejemplo, en la infancia contamos con el apoyo de los pediatras. Cuando somos adultos, los médicos de familia y especialistas. Y cuando envejecemos, aparecen los gerocultores.

La gerontología es, por lo tanto, la ciencia que estudia los cambios y fenómenos que tienen lugar durante la vejez. Así pues, un gerocultor es el profesional que acompaña a las personas de la tercera edad para minimizar el impacto de los cambios y fenómenos que tienen lugar durante esta etapa de su vida.

Cabe destacar, además, que esta figura profesional es también conocida como auxiliar de geriatría. Quizás por eso es confundido, errónea pero comúnmente, con la figura del auxiliar de enfermería. Y es que, la diferencia entre un gerocultor y un auxiliar de enfermería es que el primero no solo se ocupa de acompañar a nivel sanitario a sus pacientes, sino que también lo hace dándoles apoyo a nivel social, cultural o emocional.

Funciones de un auxiliar de geriatría en una residencia o a domicilio

Los gerocultores o auxiliares de geriatría pueden trabajar en muchos ámbitos distintos tales como locales socioculturales, asociaciones, centros de día u ofreciendo actividades programadas de manera autónoma. Sin embargo, suelen encontrar sus mayores oportunidades laborales en residencias de la tercera edad.

Por ello, te explicamos qué tareas realiza un auxiliar de geriatría en una residencia, así como las habilidades y competencias necesarias para ello.

  • Acompañamiento

La soledad involuntaria se considera uno de los “males” de la vejez. Solo en nuestro país, y sin cálculos certeros en la mano, se estima que hay entre 4 y 5 millones de personas afectadas por la soledad involuntaria. Por ello, una de las tareas más apreciables de los gerocultores o auxiliares de geriatría es el del acompañamiento. Además, también pueden trabajar en favor de su integración.

  • Nutrición y asistencia en comidas

Algunas personas tienen ciertas dificultades a la hora de comer. Ya sea por su incapacidad para prepararse comidas nutritivas y balanceadas (por el motivo que sea) o a raíz de problemas de movilidad varios. Por ello, otra de las tareas del auxiliar de gerontología es el de asistir tanto a nivel nutricional como a nivel alimenticio a las personas con quienes trata.

  • Higiene personal

Ayudar a los adultos con dificultades para llevar a cabo las principales actividades de higiene íntima y personal es otra de las principales tareas de los gerocultores. Así, puede ayudar al auxiliar de enfermería en las tareas de higiene y cuidados personales que sus pacientes requieran.

  • Entretenimiento y actividades culturales

No solo por pura diversión. Los auxiliares de geriatría y gerocultores también se ocupan de pensar, diseñar y poner en marcha propuestas de entretenimiento que, a su vez, afecten positivamente al desarrollo y trabajo cognitivo de los adultos con quienes trabaja.

  • Contacto con otros profesionales

El gerocultor o auxiliar de geriatría también deberá tener los conocimientos y habilidades necesarias para detectar necesidades puntuales que requieran de la intervención de otros profesionales, ya sea especializados en enfermería, medicina u otras ramas.