En un 2020 que se había presentado como “prometedor”, todos nos hemos visto obligados a convivir con una inestabilidad en todos los niveles: personal, laboral, económico, social…Y es que el coronavirus no solo ha revolucionado laboratorios, centros médicos y hospitales. La crisis del covid-19 nos ha puesto en jaque a muchos. Si tú también estás haciendo números, si quieres dedicarte a la administración de empresas o simplemente estás interesado en saber más sobre rentabilidad económica, quédate. Hoy te contamos qué es, cómo se obtiene y con qué otros conceptos es fácilmente confundida. Además, recuerda que en nuestro centro podrás formarte en este ámbito con el Máster en Contabilidad + Experto SAP en Finanzas y Tesorería.

¿Rentabilidad económica: qué es?

La rentabilidad económica son las ganancias totales que se han obtenido en una empresa tras su inversión. Este concepto suele ser expresado en forma de porcentaje y también se puede describir como a capacidad que poseen los activos de una empresa para generar beneficios.

Generalmente, la rentabilidad financiera o económica se conoce como el ROI en el mundo del marketing. El Return Of Investment (ROI) es lo que podríamos definir como el rendimiento de una inversión. Y se diferencia del ROA, otro concepto comúnmente confundido con la rentabilidad económica. Y es que, el ROA (Return on Assets) es el rendimiento de la inversión entendida como un total, por lo que en él también se tendrán en cuenta los costes fiscales.

Cómo calcular la rentabilidad económica

Para obtener el cálculo de la rentabilidad económica, primero deberemos conocer algunos conceptos. Y es que obtener la rentabilidad financiera requiere de aplicar una fórmula que incluye otras dos cifras que debemos obtener previamente. Así, analicemos primero qué son el BAII y el Activo Total.

  • BAII. Las siglas responden al concepto de Beneficios Antes de Intereses e Impuestos. También se conoce como el beneficio bruto de una empresa y son las ganancias que una empresa obtiene antes de restar los gastos fiscales y financieros que debe descontar para realizar su actividad económica.
  • Activo total. Son todos los activos de los que dispone la empresa que puedan generar rentas. En el activo total se suman el activo corriente y el activo no corriente.

Ahora, una vez conocidos estos dos conceptos, sabemos que la fórmula usada para calcular la rentabilidad económica consiste en dividir el BAII entre el Activo Total y multiplicarlo todo por 100.

¿Cómo podemos aumentar nuestro ROI?

Si tu objetivo es obtener un aumento en la rentabilidad económica de tu empresa, puedes aplicar diferentes técnicas. Veamos a continuación cuales son estos pasos que puedes dar para conseguir un mejor retorno de la inversión.

1-. Rebajar los precios

A pesar de que a simple vista puede parecerte una manera de reducir los márgenes, bajar los precios de nuestros productos puede ser una buena forma de aumentar nuestra rentabilidad económica. Busca productos “gancho” que llamen mucho la atención y consigan atraer a la gente a tu negocio y generar más demanda. Analiza también si tienes productos que se consuman en cadena y aprovecha para rebajar uno que no pueda vivir sin otro.

2-. Disminuye los gastos generales

Analiza la estructura de tu empresa y redúcela a una “empresa austera”. El objetivo de aplicar esta técnica consiste en recortar al máximo todos los gastos extra que tengamos para generar los mismos beneficios con menos activos.

3-. Reducir los stocks

Algunas compañías acumulan cajas y cajas de productos que no acaban saliendo nunca. El exceso de stock es muy peligroso y es una fuente de costes que acorta los márgenes de la empresa. Analiza si es conveniente reducir tus existencias de stock y abordar así la ampliación de tu rentabilidad económica. Aplica también una estrategia de gestión de inventarios con control y planificación que te permita determinar:

  • ¿Cuándo debo revisar qué stock me falta?
  • ¿Cuándo y cómo debo hacer mi pedido al proveedor?
  • ¿Qué cantidad debo pedir?

4-. Analiza tu cartera de clientes

Sea cual sea tu mercado, en el mundo actual tenemos competencias feroces que nos pueden superar fácilmente. Otra manera de buscar una mejor rentabilidad es analizando nuestra cartera de clientes para ver si podemos encontrar un target aún más afinado que nos dé más beneficios.

5-. Fideliza a tu cliente

Conseguir que un cliente se convierta en un comprador recurrente es nuestro mayor objetivo. Cada persona que hace una re-compra tiene un coste de “adquisición” nulo y ofrece más beneficios y ganancias. Cuida y presta también atención a la postventa. Cuanto más convencido y satisfecho consigas dejar a tu cliente, más puntos tendrás de que te re-compre y prescriba tu marca a otros amigos y familiares.

6-. Soluciones tecnológicas

No os descubrimos nada nuevo si os decimos que la tecnología ha revolucionado muchísimo todos los ámbitos de nuestra vida. También en las finanzas y la contabilidad, ahora, disponer de unas cuentas ordenadas y al día es mucho más fácil que nunca.

Además, gracias al uso de sistemas de gestión empresarial, podemos obtener muchísima más información de nuestros gastos, nuestras fugas de tiempo y sobretodo, nuestros propios puntos en los que trabajar para mejorar nuestra rentabilidad económica.